- Admiten retroceso del PIB de EE.UU.
AFP
ISLAMABAD.- Estados Unidos procedió este miércoles a intensos bombardeos aéreos de posiciones talibanes en el norte de Afganistán para abrir paso a una inminente ofensiva de la oposición armada, mientras extremaba medidas para evitar nuevos atentados en su propio territorio.
Por primera vez desde el inicio de la campaña militar estadounidense, el 7 de octubre, un bombardero pesado de tipo B-52 fue utilizado en dos oportunidades para atacar posiciones al norte de Kabul.
Los B-52 fueron usados para “tapizar de bombas” (‘carpet bomb’) posiciones del régimen Talibán, explicó el contralmirante John Stufflebeem, subdirector de operaciones del Estado Mayor Conjunto.
Los B-52 forman “parte de nuestra campaña” para capturar al dirigente fundamentalista islámico Ossama Bin Laden y desbaratar su red Al Qaeda, protegidos por el régimen Talibán, recalcó el oficial.
Pero las autoridades norteamericanas deben atender a otro frente, el de los ataques bioterroristas.
El fiscal general, John Ashcroft, admitió que “no hay avances” en la investigación para dar con los responsables del envío de cartas envenenadas con el bacilo del carbunco (ántrax), que mató ya a cuatro personas y contaminó a once.
BUSCAN A SEIS
El FBI busca en particular a seis hombres detenidos y luego dejados en libertad este fin de semana en algún lugar del centro del país, que transportaban fotos y la descripción de una central nuclear de Florida y de un oleoducto de Alaska, informaron fuentes policiales.
El presidente George W. Bush reconoció, además, que los atentados del 11 de septiembre “conmocionaron” a la economía, tras divulgarse que el PIB de Estados Unidos registró en el tercer trimestre su primer retroceso —de 0.4%— desde 1993.
En Afganistán, los comandantes de la oposición se congratularon por el bombardeo de las líneas de frente talibanes, en el valle de Shomali, unos 50 km al norte de Kabul.
“Hoy es un gran día. Si esto sigue así, los talibanes se verán debilitados y sus líneas se desmoronarán”, dijo uno de los jefes de la Alianza del Norte, Alu Zaqi.
Anteriormente, la Alianza consideraba los ataques norteamericanos insuficientes para amedrentar a los 6,000 experimentados guerreros Talibaán desplegados al norte de la capital.
TALIBANES HABLAN DE 1,500 CIVILES MUERTOS
La coalición, sin embargo, sufre tiranteces a causa de las objeciones puestas por un número creciente de países a los padecimientos que la ofensiva militar causa a la población civil, reflejados en el flujo incesante de refugiados hambrientos y furiosos hacia la frontera con Pakistán.
Según el embajador Talibán en Islamabad, Abdul Salam Zaif, la ofensiva militar ya causó la muerte “de 1,500 hombres, mujeres y niños inocentes”.
Washington siempre rechazó las cifras de víctimas avanzadas por los Talibán.