- Figura como uno de los más populares en las fiestas patronales de San Jerónimo, pero el “baile de negras” que despunta tradicionalmente el primer domingo de noviembre, saldrá hasta el domingo 11 para alegrar a los nicaragüenses a que olviden las pasiones políticas
Leopoldo López AriasCORRESPONSAL/[email protected]
El “baile de negras” es uno de los más populares en las fiestas patronales de San Jerónimo, que salía tradicionalmente el primer domingo de noviembre por las calles de Masaya, después de bailar en el atrio de la parroquia. Este año fue trasladado para el próximo 11 de noviembre, a fin de dar tiempo de participar en la elecciones nacionales.
El profesor Bayardo González, con 48 años bailando a “Tata Chombito” y director de uno de los grupos de “bailes de negras”, explicó que los masayas harán un alto en las fiestas para participar en el acto cívico este domingo.
González destaca el “baile de negras” como una de las tradiciones autóctonas del baile folclórico.
Recuerda que el baile surge con el grupo de don Alonso Montalván y el de Francisco Espinosa, este último conocido como el “baile de Pichica”.
Al referirse a Francisco Espinosa, comenta: “Era muy buen bailarín, pero como en tiempo de Somoza las clases sociales eran manifiestas y el señor era cochero, la sociedad no le daba el auge que se merecía; pero bailaba muy lindo. En ese grupo es que surjo yo”, refiere González.
Indica que en Masaya existen unos 12 “bailes de negras”, pero a su juicio carecen de calidad, “son unos cuantos los que mantienen la tradición”. Al respecto comenta que se ha agregado el homosexualismo en lo cultural y folclórico de los masayas.
Los principales personajes que mantienen viva esta tradición del “baile de negras”, además de don Alfredo Montalván, se destacan Omar Calero, Jairo Arista, René Chavarría y Bayardo González, que se imponen en la hegemonía.
También han surgido otros en Monimbó, donde hay bastantes “grupos de negras” que los organiza don Carlos Centeno y Carlos Arévalo.
MITO Y LEYENDA
El “baile de negras” surge con la invasión de los árabes a España, a la que mantuvieron subyugada por 800 años.
“España absorbe esa forma de bailar, hombre con hombre, porque el Califa mandaba a los soldados esclavos a bailar hombres con hombres. Entonces esa cultura los españoles la traen a América”, manifiesta González.
Esa costumbre de bailar hombre con hombre, cubierta la cara con máscara y que aquí se le conoce con el nombre del “baile de las negras”, es una tradición que practican sólo en Perú y en Nicaragua, principalmente en Masaya.
DANZA SURGE EN MONIMBÓ
Según los estudiosos, esta danza surgió en Monimbó, al apropiarse de esas costumbres, pero como era un mito en el barrio indígena que un hombre no podía ponerse falda, entonces se untaban de negro la cara, para que los vecinos no lo conocieran y de allí se origina el “baile de las negras”.
UNA INTERPRETACIÓN DEL «BAILE DE NEGRAS»
A juicio de don Santiago Ñurinda y Sánchez, historiador de las costumbres monimboseñas, el “baile de las negras” surgió de la servidumbre de negros que tenían los españoles.
Se supone que esa negra era como la concubina y el baile surge por el enamoramiento de la empleada con el patrón.
Se caracteriza porque la negra es la que invita, enamora y convence con su picardía al español, es por eso que el hombre vestido de mujer saca a bailar al hombre que hace de español, comenta Ñurinda y Sánchez, quien también es funcionario de la Dirección de Cultura de la Alcaldía de Masaya.
En la “danza de las inditas” es lo contrario, y la concurrencia puede apreciar que es el chapetón español el que saca a la india bonita, que es humilde, sumisa a bailar.