- Comisionistas que recibieron miles de dólares no aparecen por ningún lado, porque la orden era “no dejar rastros
- Empresa Transcomsa recibió unos 133 mil dólares que le fueron enviados a un banco en Panamá por gestionar préstamos para el Inss
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
SEGUNDA ENTREGA.- Una revisión interna del Banco Mercantil (Bamer) realizada por el auditor del banco, Franciso Corea Sánchez, no logró determinar la existencia de una docena de personas que recibieron del Bamer unos 355 mil 927 dólares y 984 mil córdobas en concepto de comisiones por gestión de préstamos y depósitos del Inss autorizados por el entonces gerente de la institución financiera, Martín Aguado Argüello.
Aguado dijo a LA PRENSA que él fue víctima de Haroldo Montealegre, presidente del Bamer, quien supuestamente lo acusó de forma injusta, y que las operaciones mercantiles que dejaron pérdidas al Bamer fueron realizadas posterior a su renuncia.
Sin embargo, de acuerdo con los informes de auditoría y comunicación interna del Bamer, a los que LA PRENSA tuvo acceso, se determinó que durante 1997 (Aguado salió del Bamer en 1998) el banco pagó comisiones por gestión de préstamos y depósitos del Inss por valor de 355 mil 927 dólares y 984 mil 111 córdobas, sin que se pueda determinar la existencia de las personas que recibieron los pagos. Aguado fue nombrado presidente del Inss cuando salió del Bamer.
Todos los pagos de esas comisiones se realizaron a través de la caja número 25 del Bamer en Plaza España, y en ninguno de los cheques que se hiceron efectivos sus beneficiarios plasmaron sus datos, números de teléfonos u otra forma de identificarlos, como establecen las normas bancarias. En muchos casos, la firma de una misma persona en el endoso de los cheques no coincide con la plasmada en otros.
Esta práctica no es aprobada por la Superintendencia de Bancos y otras instituciones financieras, y, por el contrario, ordena que todo cheque que sea cambiado en los bancos debe contener en el endoso el nombre completo del beneficiario, el número de teléfono, número de cédula, pasaporte o carné del Inss.
Según el auditor del banco, Francisco Corea, la encargada de la caja número 25 dijo que la falta de anotación de identificación de los beneficiarios en el endoso de los cheques era porque los mismos le eran entregados para el cambio por la asistente de la Gerencia General del Bamer, Fátima Barahona. Ella es actualmente la asistente de Aguado en el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (Inss).
GESTORES AFORTUNADOS
Los gestores de préstamos y depósitos se encargaban de garantizar que el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (Inss) depositara en el Bamer millonarias sumas de dinero de los asegurados, y a la vez gestionaban préstamos millonarios del Bamer para el Inss, por lo que recibían jugosas comisiones de pago.
Así, Luis López, un supuesto gestor de depósitos y préstamos, gestionó un crédito de 10 millones de dólares para el Inss, por lo que recibió una comisión de 15,000 dólares pagada por el Bamer.
Aguado envió un memorando al contador general del Bamer, Ricardo D´Trinidad, ordenándole elaborar cheque para cancelar la comisión de López y demás gestores que recibieron las jugosas comisiones.
En el cheque que recibió Luis López, al momento de hacerlo efectivo en la caja número 25 de la sucursal Plaza Epaña no puso ni la dirección de su casa ni el teléfono, ni ningún número de identificación, como es exigido por las instituciones financieras para hacer efectivo un cheque.
En el padrón electoral, actualizado al 28 de octubre del 2001, aparecen en todo el país mil 365 personas identificadas como Luis López.
EMPRESA CON SUERTE
Entre la lista de gestores de préstamos aparece una empresa llamada Transcomsa, la que según la auditoría del Bamer gestionó tres préstamos al Inss, dos por valor de 10 millones de dólares cada uno y otro por valor de un millón y medio de dólares.
Por los préstamos de 10 millones esta empresa recibió comisiones de 32 mil y 62 mil dólares. Mientras que por el préstamo de un millón y medio recibió una comisión de 40 mil dólares.
Los pagos que realizó el Bamer a esta empresa fueron a través de giros bancarios que se depositaron en el First Union National Bank, y fueron transferidos al Tower Bank de Panamá. El reverso de los cheques indica “para depósito cta. (cuenta) #20-06583-00-0”, con una firma ilegible.
De acuerdo con un memorando de Oscar Martín Aguado, entonces gerente general del Bamer, dirigido a Ricardo D’Trinidad, contador del Bamer, le indica que proceda a emitir los cheques a favor de los gestores de préstamos, y en el mismo Aguado señala que Jorge Pérez, un gestor de préstamo, le instruyó a él (a Aguado) que se elaboraran los giros del Nations Bank a favor de Transcomsa. Jorge Pérez no aparece en el padrón electoral.
Mientras Gregorio Ayala, que gestionó un préstamo de 10 millones de dólares para el Inss, recibió nueve mil dólares en comisiones. El pago de estos nueve mil dólares se tramitó a través de un giro bancario a favor de una cuenta en el Nations Bank of Florida NA.
Otro de los afortunados gestores de préstamos es Miguel Lorío, quien gestionó un préstamo para el Inss de tres millones 700 mil dólares, y recibió una comisión de 83 mil 250 dólares.
COMISIONISTA
En el memorando del auditor interno del Bamer, Francisco Corea Sánchez, al presidente de la instirución bancaria, Haroldo Montealegre, fechado el primero de abril de 1998., se señala que en el pago de comisiones por préstamos se determinó que el Bamer efectuó préstamos al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (Inss), y se autorizaba el cobro de una comisión del tres por ciento sobre el valor de los desembolsos, equivalente del 0.75 por ciento anual por el período de los préstamos que era de cuatro años.
«NO DEJAR RASTRO»
“Don Ricardo: con este monto se va a cancelar todas las comisiones del Inss de deudores varios. El remanente que quede lo deposita en ‘Reserva Especial’. Le adjunto memo sin firma sólo para que se oriente, ya que de éstos no debe quedar ningún rastro. Ni cruce de cuentas, ni relación entre ellas. Gracias. Fátima”, dice textualmente una nota escrita a mano, supuestamente por Fátima Barahona, la asistente de Martín Aguado, que le enviara al Contador General del Bamer.