Rosendo Majano (EFE)
WASHINGTON.- El presidente estadounidense, George W. Bush, ha hecho hincapié en que los estadounidenses deben ser pacientes al entrar el domingo en su cuarta semana los bombardeos contra Afganistán, con una férrea resistencia Talibán, mientras la CIA estudia desarrollar operaciones para matar a terroristas.
Se informó ayer de que la Agencia Central de Información (CIA) está sopesando la posibilidad de dar muerte a dirigentes de los grupos terroristas a través de acciones clandestinas de sus agentes o de colaboradores de otros países.
Esa actividad se llevaría a cabo con el respaldo de la nueva autoridad que le ha otorgado Bush en el contexto de una campaña global contra la organización terrorista Al-Qaeda que dirige el disidente saudí Ossama Bin Laden, y a quien el presidente de EE.UU. quiere “vivo o muerto”.
La Casa Blanca considera a Bin Laden el cerebro de los atentados terroristas del 11 de septiembre, cuando fallecieron más de 5,000 personas.
Según el diario “The Washington Post”, la CIA tendría autorización para asesinar de forma selectiva a los individuos susceptibles de realizar atentados terroristas, y posiblemente a sus patrocinadores financieros en el prolongado operativo contra Afganistán. El diario destacó que el presidente George W.Bush será persistente.
Bush ha repetido que la campaña contra Bin Laden “es sólo la primera batalla en la guerra contra el terrorismo”.
Trabajadores de entidades internacionales de desarrollo que operan en Kabul, y analistas estadounidenses y de otros países, han indicado que de momento no existen señales de que los bombardeos estadounidenses hayan debilitado al régimen Talibán, mientras aumenta la presión para que se eviten más muertes de civiles en los ataques.
El general Norman Schwarzkopf, comandante de las fuerzas estadounidenses durante la guerra del Golfo Pérsico, en febrero de 1991, auguró éxito al operativo antiterrorista contra Afganistán, y dijo en una reunión celebrada en Cleveland (Ohio), que ese triunfo está garantizado gracias al apoyo internacional.
Agregó que la situación es diferente de la que se dio durante la invasión militar de Afganistán por la antigua URSS, puesto que las tropas soviéticas esperaban ganar rápidamente y, además, usaron armas y tácticas convencionales.