Atrapados por el pánico

Edgard Tijerino M. [email protected] Lo peor imaginable, regresar a casa atrapados por el pánico… Los Yanquis se encontraron anoche en el “Bank One Ballpark” de Phoenix, con el Monstruo Hannibal Lecter, pero en lugar de Antony Hopkins, el rol fue ejecutado magistralmente por Randy Johnson. Mientras cada bateador yanqui se veía aterrorizado frente a la […]

Edgard Tijerino M. [email protected]

Lo peor imaginable, regresar a casa atrapados por el pánico… Los Yanquis se encontraron anoche en el “Bank One Ballpark” de Phoenix, con el Monstruo Hannibal Lecter, pero en lugar de Antony Hopkins, el rol fue ejecutado magistralmente por Randy Johnson.

Mientras cada bateador yanqui se veía aterrorizado frente a la mirada homicida de un implacable estrangulador, un triple de Danny Bautista en el segundo inning y jonrón de tres carreras de Matt Williams en el séptimo, empujaron a los Cascabeles de Arizona a una victoria de 4 por 0, que enloqueció el viejo y siempre salvaje oeste, y dejó a los Yanquis tan aturdidos, como Ezzard Charles frente al golpeo de Rocky Marciano.

La combinación de brazos Schilling-Johnson ha sido demasiado para los Yanquis en el inicio de esta serie, y ahora el evitar que la posibilidad de ser barridos se convierta en un tormento agobiante, depende del derecho de 39 años Roger Clemens, el seguro ganador del Cy Young en la Liga Americana… Si Clemens falla, Joe Torre caerá de rodillas y gritará desgarradoramente en Yanqui Stadium: “¡Dios Mío!, ¿por qué nos has abandonado?..

Después de haber devorado el brazo derecho de Mike Mussina en el primer juego, los bateadores de Arizona arremetieron contra el zurdo Andy Pettitte en el segundo inning, evitando que estuviera creciendo a través de un abrazo cero-cero con Randy… Ese diablo corriendo que es Reggie Sanders, se embasó por hit dentro del cuadro y anotó por doble de Danny Bautista al right-center.

Cabalgando sobre esa ventaja, Johnson ponchó a 9 yanquis en 5 entradas cediendo sólo un hit de Jorge Posada… Parecía estar en plan de atacar la marca de 17 ponches de Bob Gibson, inalterable desde 1968, pero no pudo abanicar adversarios en los innings 6 y 7, y en el octavo se metió por vez primera en problemas consecuencia de Shane Spencer y Alfonso Soriano, pero un rápido doble play, mantuvo a los Yanquis en el congelador.

El jonrón de Matt Williams después de golpe a Luis González, embase por escogencia de Reggie Sanders y hit de Danny Bautista, amplió bruscamente la diferencia 4-0, derrumbó a Pettitte y terminó con el suspenso.

Esa desventaja ante Johnson, con sólo dos bateadas por delante, hacía ver a los Yanquis tan cadavéricos como el Conde Drácula… Y, efectivamente, fueron mansamente sepultados.

¿Y AHORA QUE?

En 1996, los Yanquis perdieron 12 por 1 y 4 por 0 ante John Smoltz y Greg Maddux, y continuaban contra Tom Glavine y Denny Neagle, pero se levantaron para ganar la Serie… Eso sí, era un equipo con más profundidad ofensiva.

Frente al pitcheo de Brian Anderson y Albie López o Miguel Batista, ellos parecen tener buen chance, pero, de inmediato estarán nuevamente ante Schilling y Johnson. ¿Apostaría usted contra ese par de látigos?

Desde 1995, se han dibujado 6 blanqueos en juegos de Serie Mundial, pero ninguno de recorrido completo… Es necesario retroceder hasta Curt Schilling en 1993 contra Toronto.

Dicen que al salir del estadio, Randy Johnson todavía estaba pidiéndole inspiraciones a su brazo zurdo, mientras los Yanquis salían por la puerta de atrás con sus bates convertidos en hojas secas, crujientes, sin ninguna utilidad.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí