- Dice que armaron una situación para dañar su persona
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
Martín Aguado Argüello, ex Gerente General del Banco Mercantil (Bamer) y actual Presidente del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social y candidato a Superintendente de Pensiones, reconoció a LA PRENSA que tuvo que pagar la póliza del seguro por “infidelidad de empleado” por 550 mil dólares que pagó el Instituto Nicaragüense de Seguros y Reaseguros (Iniser) al Bamer.
“En ese momento fui víctima del presidente del Banco Mercantil”, dijo Aguado en una rápida entrevista telefónica que concedió a LA PRENSA ayer en horas de la tarde.
Aguado también admitió que es socio de la empresa Gradehill, que recibió un cheque por 127 mil 702 dólares por servicios de consultoría financiera, que según Haroldo Montealegre, el Bamer nunca recibió.
“Esa es una compañía de consultoría que le daba asesoría al Banco Mercantil, la cual fue indemnizada al momento en que yo me retiré del banco, y después el banco decidió que esa indemnización debía ser regresada al Banco Mercantil, a pesar de que había sido autorizada”, dijo Aguado.
“Yo era socio de esa empresa que le daba asesoría al banco”, admitió Aguado, quien dijo que no tiene nada de irregular que él fuera socio de una empresa que era contratada para brindar asesoría al Banco donde él fungía como gerente general.
“De esa manera se hacen muchas asesorías. El contrato fue firmado por el presidente del Banco (Haroldo Montealegre)”, dijo.
En relación con las pérdidas hasta por más de 600 mil dólares que ocasionaron las operaciones mercantiles relacionadas con gestores de préstamos y créditos, Aguado dijo que él no estaba en el banco para esa época.
“Yo no estaba en el banco en ese momento cuando se fusionan esas operaciones, pero de todas maneras me fueron achacadas a mi persona. Eran operaciones por gestores de depósitos que buscaban depósitos para el Banco Mercantil”, sostuvo.
Dijo que las autoridades del Bamer armaron una situación para dañar su persona y achacarle a él la responsabilidad de esas operaciones mercantiles.
Al consultarle por qué no dilucidó esas acusaciones en un Juzgado, dijo que “no quería estar en pleito, en donde a veces la justicia no se comporta de la manera más ortodoxa posible, y había que terminar rápido con ese pleito que no sabía cuánto iba a durar”.