- Washington Post cita fuentes que dicen que “no es el modelo” de Bin Laden
EFE
WASHINGTON.- La revelación de que el FBI y la CIA creen que los ataques con ántrax no son obra de extremistas islámicos, incrementa la idea de que estos episodios están distrayendo la atención de las autoridades de las verdaderas amenazas.
Según publicó el sábado el legendario periodista y experto en espionaje, Bob Woodward, en The Washington Post, altos funcionarios del gobierno de Estados Unidos están convencidos de que el ántrax no es la “segunda ola” de ataques de Bin Laden, porque “no se ajusta al modelo de Al-Qaeda”.
Sin embargo, sí creen que Bin Laden y su grupo, tras los atentados del 11 de septiembre, pueden estar preparando un segundo ataque de gran magnitud contra Estados Unidos, que se puede producir en cualquier momento.
LAS MILICIAS ULTRADERECHISTAS
Por tanto, las investigaciones sobre el ántrax empiezan a tener un tinte doméstico, más orientado hacia las milicias ultraderechistas que odian al gobierno —como la Acción Aria— y hacia aquellas personas que sienten simpatía por las causas islámicas extremistas.
La Acción Aria alabó en su página de Internet los atentados terroristas del 11 de septiembre que se cobraron más de 5,000 vidas en Estados Unidos.
“Todo parece conducir hacia una fuente doméstica”, indican las fuentes que cita el Post, y que destacan también “que nada cuadra con la idea de que se trate de una operación terrorista procedente del extranjero”.
Desde que comenzaron los ataques con ántrax, a principios de este mes, tres personas han fallecido, al menos otras once se encuentran infectadas —más de la mitad con carbunco pulmonar, la forma más grave de la enfermedad— y unas miles más se encuentran en tratamiento con antibióticos para prevenir la enfermedad.
El sábado, una nueva oficina de correos, esta vez en Nueva Jersey, fue clausurada después de que se comprobara la existencia de ántrax en una caja metálica de correo.
Hasta ahora, el ataque más serio de cuantos se han registrado es el dirigido contra la oficina del senador Tom Daschle, líder de la mayoría demócrata del Senado, quien recibió una carta que contenía una variedad extraordinariamente pura y peligrosa de ántrax.
Daschle fue ayer el encargado del mensaje con el que la oposición contesta la habitual alocución radiofónica de los sábados, del Presidente, y en ese discurso el senador destacó que no hay que dejar “paralizarse por la ira, y que no hay que permitir que nuestra tristeza nos haga más lentos”.
Hasta el momento, el gobierno de George W. Bush, oficialmente, no ha descartado la posibilidad de que estos ataques de bioterrorismo puedan estar vinculados con Bin Laden.