Juan MoranoAP
PANAMÁ.- Pese a contar con una riqueza en recursos hídricos, más de la mitad de la población en Centroamérica consume agua de dudosa calidad y otro porcentaje relevante no tiene acceso al vital líquido, según estudios de expertos de la región.
Esos datos fueron divulgados en el marco de la 1ª Feria del Agua de Centroamérica y Panamá y la 1ª Cumbre de ministros de Medio Ambiente centroamericanos y caribeños inaugurada el viernes en esta capital.
“El debate del agua es el debate de la vida. Es el futuro de nuestros pueblos”, dijo durante el evento el administrador de la Autoridad del Medio Ambiente de Panamá, Ricardo Anguizola.
Señaló, citando un informe de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo, que 20 millones de los 36 millones de pobladores de Centroamérica consumen agua de dudosa calidad.
Ello “ocasiona que entre el 60 y 80% de los problemas de salud en la región se relacionen con el agua”, manifestó.
Lo de “dudosa calidad” se debe, al parecer, a que el líquido que se obtiene de acuíferos está afectado por problemas como el mal uso de los suelos, la utilización de muchos químicos en la producción agrícola y el escaso tratamiento que se le da a las llamadas aguas servidas o utilizadas doméstica e industrialmente cuando van al mar.
“Nuestros ríos urbanos parecen cloacas”, dijo la secretaria de Recursos Naturales y Ambiente de Honduras, Xiomara Gómez.
Según Anguizola, el 79% de esas aguas van directamente a los cauces naturales sin ser tratadas, en tanto el 50% de la basura se vierte en ríos, quebradas y el mar.
Sumado a ello, Centroamérica es la región con el “más alto índice per cápita de uso de fertilizantes”, subrayó el funcionario panameño. “Todas estas situaciones que afectan la calidad de vida provocan enfermedades, deterioro de los ecosistemas y hasta la muerte”.
A ese problema se añade el hecho de que el 40% de los centroamericanos no tienen acceso al servicio de agua potable, según expertos.
“Las acciones de los gobiernos, en combinación con el sector privado y las ONG no han podido cubrir satisfactoriamente las demandas de agua potable y de saneamiento”, indica un documento sobre el Plan de Acción para el manejo integrado en la región.
La pregunta latente en la cumbre era de qué forma Centroamérica, con altos índices de pobreza y escasos recursos económicos disponibles, puede afrontar y solucionar el problema del agua.
“Educar y crear una nueva cultura sobre lo que debe ser el uso del suelo, los bosques y del agua misma en la región”, señaló la vicepresidenta y ministra de Medio Ambiente de Costa Rica, Elizabeth Odio. También “crear una conciencia política en los gobiernos sobre la importancia del agua para la vida”.
Dijo que es muy difícil determinar el monto de la inversión que se requiere para resolver ese problema, pero que en particular, en el caso de Costa Rica, la creación de un nuevo sistema de acueductos y alcantarillados costaría varios miles de millones de dólares.
Para Odio, no obstante, es más importante priorizar en la educación, más que estar pensando en cómo conseguir dinero.