- Termina con acuerdo entre las madres genética y adoptiva y preparan encuentro de las niñas
Juan C. SarmientoColaborador/Matagalpa [email protected]
No hubo delito de sustracción de menores, sino un acuerdo de voluntad entre la señora Cruz Lúquez Poveda y la enfermera Teresa de Jesús Ruiz Préndiz, sobre la suerte de una niña melliza nacida hace 12 años en el Hospital Regional de Matagalpa, la que en los últimos días llamó el interés de los pobladores al ser reclamada por su madre genética.
Todo comenzó hace pocos días, cuando la señora Lúquez Poveda denunció ante la Comisaría de la Mujer y la Niñez de Matagalpa, la supuesta sustracción de una de sus dos hijas cuando aún se encontraba en el hospital donde nacieron hace 12 años.
EL ACUERDO
“…Lúquez Poveda reconoce y acepta que ha cedido a la niña Kenia Massiel Rivera Ruiz a la señora Teresa de Jesús Ruiz Préndiz, el día 6 de mayo a la una de la tarde del año de mil novecientos ochenta y nueve, no habiendo fuerza, amenaza ni coacción, por lo que no ha existido en ningún momento el delito de sustracción de menores, sino que fue por acuerdo de voluntad entre la señora Teresa de Jesús Ruiz Préndiz y la señora Cruz Lúquez Poveda”, señala el arreglo extrajudicial firmado entre ambas madres el lunes, en la Asesoría Legal del Colectivo de Mujeres de Matagalpa.
Doña Cruz fue aconsejada por sus familiares, una vez que éstos se dieron cuenta de la existencia de Kenia Massiel, por lo que aclaró que la menor no había muerto en el centro asistencial de Matagalpa, sino que la había entregado a Ruiz Préndiz debido a la difícil situación económica que enfrentaba.
Para aquellos días Lúquez Poveda, ahora de 48 años y madre de 12 hijos, con los que aún vive en la comunidad de San Esteban de Maunica, jurisdicción de Darío, tomó la difícil decisión de entregar en adopción a una de sus gemelas recién nacidas. La madre adoptiva afortunada fue la enfermera Ruiz Préndiz, y desde entonces las dos hermanas habían vivido separadas, pese a encontrarse a pocos kilómetros una de la otra, en ciudad Darío.
COMO DOS GOTAS DE AGUA
Francisco José Rivera Gómez, padre adoptivo de Ma-ssiel, dijo haber sentido un fuerte impacto al conocer el lunes a la otra niña gemela llamada Mari Cruz. “Son tan exactas que hasta creí que se trataba de mi hija”, manifestó el esposo de Teresa de Jesús Ruiz Préndiz.
Para los Rivera Ruiz, toda la situación que les ha tocado vivir en estos días ha sido muy difícil, por que han tenido que contarle la verdad a Kenia Massiel, además que la señora Teresa de Jesús habría sido señalada al momento de forma negativa, al acusársele de raptora, por lo que sus amigos y familiares se solidarizaron desde un primer momento con ella.
KENIA MASIEL QUIERE CONOCER A MARI CRUZ
Ahora que Kenia Massiel sabe de la existencia de su otra hermana, Mari Cruz, manifestó a sus padres que quiere conocerla y que la lleven a su casa, expresó el señor Francisco José Rivera Gómez, su padre adoptivo.
Los familiares consideran que el reencuentro de las dos hermanitas debe ser preparado con mucho cuidado para que cuando llegue el día, no las afecte emocionalmente.
Tanto Rivera Gómez como su esposa Teresa de Jesús Ruiz Préndiz, la enfermera, se comprometieron a dar todo su apoyo para que exista relación madre-hija-hermanos-hermanas, para lo cual acordaron darle atención psicológica a Kenia Massiel.
Además del compromiso de las partes en respetar la decisión de Kenia Massiel, también se acordó que su primera relación sería con su hermana Mari Cruz. La interesante historia aparentemente tendrá un final feliz al quedar al descubierto toda la verdad de estas niñas nacidas el 3 de mayo de 1989 y separadas tan sólo tres días después.