- Comunidades del Atlántico Norte, se encuentran en situación de riesgo en lugares vulnerables ante los embates de la naturaleza. Brigadistas y la
sociedad civil se aprestan enfrentar cualquier eventualidad
Heberto Jarquín M.CORRESPONSAL/ TRIÁNGULO [email protected]
Las comunidades de la región del Atlántico Norte viven en lugares susceptibles a los embates de los fenómenos naturales, por lo que se encuentran en situación de riesgo. Ante esta realidad, sus habitantes se preparan para enfrentar cualquier eventualidad.
El jefe de la Defensa Civil en esta región, capitán David López, informó que 580 brigadistas procedentes de las alcaldías, instituciones gubernamentales, ONG y miembros de la sociedad civil, están preparados para enfrentar los efectos de los desastres naturales en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
La Defensa Civil se encuentra en una fase de organización y reestructuración de los comités de prevención, mitigación y atención de desastres en la Región. En la RAAN funcionan siete comités: uno regional y seis municipales en Puerto Cabezas, Waspam, Prinzapolka, Bonanza, Rosita y Siuna.
También cuentan con cuatro brigadas de búsqueda, salvamento y rescate, cinco brigadas de primeros auxilios, 17 de evacuación, un contingente contra incendios y coordinadores (Comités) en todos los municipios de la región, indicó.
“Actualmente desarrollamos un plan de capacitación a los brigadistas voluntarios”, indicó la coordinadora de la Defensa Civil en Rosita, Martha Salgado.
En cuanto a medios necesarios, cuentan con 72 radios de comunicación, 125 camiones, 115 camionetas, 47 jeep (todo-terreno), 11 camiones cisternas, 24 barcos, 118 embarcaciones menores conocidas como bató, 698 cayucos (botes), entre otros medios proporcionados por los colaboradores para la hora de una emergencia, a excepción de los radios de comunicación que pertenecen a la Defensa Civil.
SITUACIÓN DE RIESGO
Según el capitán López, 115 comunidades del Atlántico Norte, habitadas por 69 mil 587 personas, de las cuales 47 mil 595 son menores de edad, se encuentran en situación de riesgo por vivir en lugares susceptibles a los fenómenos naturales.
La vulnerabilidad de estas personas se agudiza debido a algunas actitudes de los pobladores. El concejal municipal de Rosita, Sixto Díaz, criticó que en todos los centros urbanos de la RAAN, las personas construyen muros anárquicamente, los que en muchos casos bloquean los cauces naturales y los drenajes pluviales. “Esto incrementa los riesgos de inundaciones cuando se producen lluvias prolongadas”, advirtió.
“Las alcaldías tienen que regular cualquier tipo de construcciones urbanas para evitar situaciones de riesgo que cada vez son más frecuentes, sobre todo en invierno”, agregó.
TAMBIÉN AYUDAN AL MINSA
Los brigadistas y voluntarios de la Defensa Civil también apoyan otras labores. El doctor Nicanor Calero, director del Ministerio de Salud, pidió la colaboración de la Defensa Civil y los comités de Prevención, Mitigación y Atención a Desastres en las jornadas de salud.
“Al Minsa no le corresponde limpiar los basureros públicos, ésa es función de las alcaldías, pero entre todos podemos hacer algo para mejorar las condiciones sanitarias en la RAAN”, sugirió Calero.
“La proliferación del dengue y la malaria es una situación que tiene que enfrentar toda la sociedad; recordemos que siempre que se producen desastres naturales como inundaciones, aparecen brotes de enfermedades por la proliferación de criaderos de insectos y la contaminación del agua de consumo humano”, agregó.
DIFICULATADES Y LIMITACIONES
El capitán López explicó que “en el Caribe nicaragüense existen dificultades para mitigar y prevenir los desastres naturales por la amplitud del territorio, la configuración geográfica y las deficientes comunicaciones”.
Señaló que hay grandes distancias que separan a las cabeceras municipales de las comunidades, las carreteras y caminos están deteriorados y algunos lugares sólo son accesibles por la vía fluvial y marítima.
“Las limitaciones de recursos económicos y técnicos nos obligan a buscar la cooperación de las instituciones estatales, los organismos no gubernamentales y los empresarios locales, para enfrentar las situaciones de emergencia”, comentó.
En ese sentido, Defensa Civil mantiene estrechas coordinaciones con los Bomberos de Nicaragua y la Cruz Roja; “La cooperación entre estos organismos es indispensable en situaciones de emergencia”, opinó Francisco López, brigadista voluntario de Rosita.