- El Banco de la Vivienda de Nicaragua (Bavinic), a partir de 1985, llegó a administrar centenares de inmuebles confiscados o bien hipotecados con el Sistema Financiero que existía hasta julio de 1979. Años después, esos inventarios pasaron al Ministerio de Transporte y luego a las Delegaciones Regionales de la Presidencia.
Karla Marenco [email protected]
La Corporación Nicaragüense de Bienes Raíces (Conibir) traspasó todos sus bienes al Banco de la Vivienda de Nicaragua (Bavinic), a partir de 1985, en cumplimiento de un decreto de la Junta de Gobierno, confirmó el ingeniero Miguel Ernesto Vijil, ex Ministro de la Vivienda hasta el 31 de mayo de 1988, fecha en que fue trasladado a la Comisión Nacional del Algodón.
Vijil, en esta entrevista concedida a LA PRENSA durante la labor de investigación periodística, no pudo precisar cuántas viviendas y demás inmuebles del Estado fueron trasladados al Bavinic y con ello al Minvah, sin embargo aseguró que al dejar la cartera de Vivienda a fines de los ochenta, entregó un detallado informe de dichos bienes que quedaron en manos del Ministerio de Transporte.
El ex funcionario público lamentó que se abordara este tema, porque dijo que “abona a la campaña de Enrique Bolaños”, pero también admitió que hubo abusos con propiedades del Estado y que por ello “se crea que todos los sandinistas son ladrones”.
¿Qué era la Conibir y por qué se decidió disolverla y traspasar todos sus bienes al Minvah?
Conibir surgió con dos paquetes de viviendas, las que habían sido confiscadas a raíz de los decretos 3 y 38, y las viviendas que eran propiedad del Sistema Nacional de Ahorro y Crédito. Entonces, todas esas viviendas se fusionaron en una entidad que se llamaba Corporación Nicaragüense de Bienes Raíces (Conibir), que tenía su propia personería jurídica, su propio presidente.
El Minvah tenía un puesto en la junta directiva y el Sistema Financiero tenía otro.
Después se vio que no era necesaria la Conibir porque duplicaba las funciones del Minvah, entonces se extinguió y todos sus bienes, con sus activos y sus pasivos, pasaron al Minvah.
¿Cuántos bienes fueron traspasados de la Conibir al Minvah?
Que sé yo. Podrían haber sido 1,000 ó 1,500 casas. La inmensa mayoría eran de gentes que se habían quedado con deudas con el sistema de ahorro y crédito, eventualmente lo que se hacía era entregarles sus escrituras cuando terminaban de pagar. De ahí que el Minvah fue la primera de las entidades del gobierno que se regionalizó, tuvimos que abrir oficinas en todos lados para atender a toda la gente en Estelí, León, Chinandega, Juigalpa, Granada, en todas partes.
El Minvah llegó a tener nueve delegaciones regionales, en cada una había una Dirección de Administración de Inmuebles y ahí se tenía un archivo donde estaban los expedientes de todos los inmuebles que estaban bajo la administración del Minvah, y por consiguiente del Banco de la Vivienda. Cada cosa tenía su expediente y todos los papeles relacionados con cada uno de esos inmuebles.
¿Y qué pasó con todos esos archivos?
Cuando el Minvah desapareció, pasaron a los gobiernos regionales basados en una ley de la Transferencia de Funciones del Minvah a las Delegaciones Regionales de la Presidencia, pero poco tiempo después el gobierno dictó una ley de reforma de la Ley Orgánica de los Municipios, entonces esas funciones pasaron a los municipios, así es que todo eso se debe de haber dispersado entre todos los municipios de Nicaragua. Supongo que a cada uno le deben de haber dado su parte correspondiente de los inmuebles, que le correspondía administrar.
¿Se registraban las compra-ventas o donaciones?
Claro que sí, a mí me preocupaba mucho el ordenamiento de todas estas cosas (bienes inmuebles), la transparencia del Banco de la Vivienda, así que hice la gestión —que me costó un bigote— para que me aprobaran la creación del Protocolo del Banco de la Vivienda de Nicaragua, para que todas las escrituras quedaran en un solo lugar.
Ese Protocolo existe y es un notario del Banco de la Vivienda de Nicaragua el responsable de su custodia. Ya sea que el banco compre o venda, eso está registrado en el protocolo del Banco de la Vivienda de Nicaragua. Incluso, ante la Corte Suprema de Justicia, el notario del Bavinic tiene que llegar a informar o registrar el índice de todas las escrituras, esos registros son públicos, ahí deben estar.
El primer notario que tuvo el Bavinic creo que fue Juan César Corea, luego hubo una notaria de apellido González. Antes que comenzara a funcionar el protocolo, estaba un doctor Carballo, con otros notarios que funcionaban en el Banco de la Vivienda.
¿Las propiedades que el Estado confiscó, podían ser vendidas por el Banco de la Vivienda?
Claro, si eran propiedad del Banco de la Vivienda, podía hacer con ellas cualquier cosa, venderlas, trasladarlas, donarlas…
¿Y podía ser vendida, donada o trasladada a quien fuera, incluyendo a los mismos funcionarios del gobierno?
Por su puesto, en tanto personas naturales que tenían derecho a buscar su casa y, no era gratuito el asunto, era promitente comprador, paga la casa o era acogido a un decreto que decía que había darle la escritura a determinadas personas, se hacía. Así, de manera arbitraria, que yo le voy a regalar una casa a fulano, yo jamás lo hice. Tenía que haber una razón legal detrás y eso quedó en los expedientes.
¿Y qué pasó con todo eso?
Nosotros entregamos bajo inventario el Banco de la Vivienda, los protocolos, los archivos en el 88.
¿Cuando se disuelve el Minvah, quién lo sucedió en ese entonces?
Era el comandante Mauricio Valenzuela, pero él no quería saber nada de toda la problemática de la vivienda, entonces se hizo “una distribución de la ropa”, es decir, todas las dependencias que teníamos para la construcción pasaron al Ministerio de la Construcción, que los tribunales tal… al Poder Judicial, que tal cosa a tal cosa. Ahí están todas las leyes de cómo iba a quedar distribuido el Minvah. No hubo ningún problema, el Minvah se liquidó de la manera más ordenada posible.
¿Podría confirmarnos si el Frente Sandinista o la FACS pagaron por esas propiedades, por esos inmuebles, adscritos al Bavinic?
Yo ya no estaba en el Bavinic en ese momento, pasé a otra tarea del Estado, a la Comisión Nacional del Algodón y las Oleaginosas. No podría decirte nada al respecto. Esos datos deben estar en el registro, ahí debe decir si se pagaron o no esas propiedades, quién compareció por el Banco de la Vivienda como apoderado, quién compró, en cuánto compró, etc.
Miren, esta cuestión legal a estas alturas debe estar tan saneada que difícilmente pueden sacar de aquí más que elementos para abonar a la campaña de Enrique Bolaños.
Pero, ¿hubo sandinistas que abusaron y se quedaron con una serie de bienes o no?
Claro que sí y a mí personalmente me afecta, porque fui uno de los que entró a la revolución con bienes, yo era un empresario y ganaba mucho dinero y tenía ahorros y todo eso se esfumó en el período de la Revolución y lo perdí todo, pero bueno, en la creencia de que todo ese sacrificio era por una causa.
Entonces irrita que otro que vos suponías que estaba en la misma lancha haya traicionado esa causa, así que eso me irrita más que a los propios anti-sandinistas. Lo que pasa es que ellos consideran que todos los sandinistas éramos ladrones y eso es falso.