Desarrollo de una empresa de espionaje

Roberto Orozco B. [email protected] La Dirección Quinta fue la hija de conspiradores internacionales de izquierda. Desde sus inicios, en 1979, fue integrada por seis argentinos que integraban un núcleo cerrado y, luego, poco a poco fue creciendo en agentes, tanto nacionales como extranjeros. El éxito de sus primeras operaciones en el exterior, marcó la pauta […]

Roberto Orozco B. [email protected]

La Dirección Quinta fue la hija de conspiradores internacionales de izquierda. Desde sus inicios, en 1979, fue integrada por seis argentinos que integraban un núcleo cerrado y, luego, poco a poco fue creciendo en agentes, tanto nacionales como extranjeros.

El éxito de sus primeras operaciones en el exterior, marcó la pauta de lo que sería la agencia de inteligencia sandinista mejor dotada. Estas acciones fueron los asesinatos de Pablo Emilio Salazar, ex mayor de la Guardia Nacional, y Anastasio Somoza Debayle, a quien los sandinistas habían destituido del poder por las armas.

Ambas muertes, ocurrieron en un año de operaciones de la Dirección Quinta. Ambas operaciones fueron dirigidas y efectuadas por quien tendría el comando operativo más independiente dentro de ese órgano de inteligencia sandinista: Enrique Gorriarán Merlo, ex líder de los argentinos Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), primero, y Movimiento Todos por la Patria, después.

ESTUDIANTES EN BULGARIA

Poco a poco, los agentes nicaragüenses fueron desplazando de los cargos operativos y de jefes de misiones en el exterior a los extranjeros. Esto se hizo luego que Alemania Oriental, por medio de la Stasi, y Bulgaria, acogieran a una buena cantidad de “estudiantes” nicas en inteligencia y métodos conspirativos.

Sin embargo, los agentes extranjeros jamás dejaron de existir, y hasta aumentaron con la presencia y utilización de miembros del ETA en estas estructuras.

La Dirección Quinta se desmanteló en 1990, tras la derrota electoral sandinista. Su edificio es ahora la Universidad Católica. Antes de instalarse este centro de estudios superiores, en 1993, los últimos aparatos técnicos otorgados por la Stasi y los archivos, fueron removidos de ahí hacia otros lugares.  

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