Octavio Salinas, director ejecutivo del Ine.

Nicaragua sin reservas energéticas

Benjamín Blanco [email protected] El sistema eléctrico nicaragüense continúa siendo uno de los más débiles de Centroamérica por la falta de reservas en cuanto a fuentes de generación eléctrica, que convierten al país en dependiente con respecto a otros de la región, opinó Octavio Salinas, director ejecutivo del Instituto Nicaragüense de Energía (Ine). “Por ejemplo, si […]

Benjamín Blanco [email protected]

El sistema eléctrico nicaragüense continúa siendo uno de los más débiles de Centroamérica por la falta de reservas en cuanto a fuentes de generación eléctrica, que convierten al país en dependiente con respecto a otros de la región, opinó Octavio Salinas, director ejecutivo del Instituto Nicaragüense de Energía (Ine).

“Por ejemplo, si una de nuestras plantas sale de servicio por cualquier razón, no tenemos reservas para sustituirla e inevitablemente tenemos que importar energía”, señaló Salinas, durante una reunión ordinaria de la Comisión Regional de Integración Eléctrica que se celebra en Managua del 18 al 19 de octubre.

Salinas comentó que mientras Nicaragua tiene capacidad de generar aproximadamente 400 megawats, Costa Rica genera 1,000 y Honduras unos 800, “entonces nuestro país es uno de los que menos capacidad instalada tiene. Esto hace débil nuestro sistema porque no tenés reservas”, explicó.

El director ejecutivo del Ine dijo, sin embargo, que “estamos en desventaja hoy, pero no vamos a seguir en desventaja porque estamos haciendo todo lo humanamente posible para poder acelerar el desarrollo, pero si nos dormimos sí vamos a ir en la cola siempre, pues esta desventaja nuestra la aprovechan (los otros países) para vendernos energía eléctrica”, comentó.

Por su parte, Isaac Castillo, miembro de la comisión regional por Panamá, aseguró que la importación de energía no necesariamente es una desventaja para un país, sino que lo importante es ver la capacidad de generación eléctrica de la región dentro del mercado competitivo de oferta y demanda de energía eléctrica.

“La interconexión es siempre una ventaja, porque además de compartir los recursos energéticos, se establece una mejor confiabilidad en la red, una mejor seguridad del abastecimiento, y eso es una ventaja para todos porque nos garantiza un respaldo en caso de fallas o emergencias”, expresó Castillo.

Afirmó que tener una red interconectada admite una mejor utilización regional de los recursos eléctricos, “porque permite a quien tenga mayor posibilidad de exportar, hacerlo, y que quien necesite comprar lo pueda hacer”, finalizó.  

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