Sigue disputa entre dos madres por una gemela

Caso es digno del Rey Salomón Juan C. SarmientoColaboración/[email protected] La suerte de una gemela de 12 años será decidida en los tribunales, hasta donde sus dos madres —la biológica y la adoptiva— deberán acudir para reclamar la tutela de la menor que todavía desconoce que es el centro de una disputa, y que la enfermera […]

  • Caso es digno del Rey Salomón

Juan C. SarmientoColaboración/[email protected]

La suerte de una gemela de 12 años será decidida en los tribunales, hasta donde sus dos madres —la biológica y la adoptiva— deberán acudir para reclamar la tutela de la menor que todavía desconoce que es el centro de una disputa, y que la enfermera con la que se ha criado no es realmente la que le dio la vida.

La enfermera cree que esta situación podría afectar seriamente a su hija adoptiva, pues la niña ha crecido todos estos años considerándola su verdadera madre.

POBREZA, COMO SIEMPRE

Ella aseguró que la señora Cruz Lúquez Poveda tuvo en sus brazos a sus dos hijas durante varios días en el hospital, buscando a quién dársela en adopción debido a su difícil situación económica y a su numerosa prole.

“Ante testigos, el 6 de mayo de ese año la señora Cruz Lúquez Poveda me entregó a la niña. Para ese tiempo yo era soltera. Un año después me casé y junto a mi marido inscribimos a la niña como nuestra hija”, manifestó la madre adoptiva, que tiene otro hijo procreado con su esposo.

¿SABÍA TODO?

Según la enfermera, Lúquez Poveda supo en todo momento quién era ella y hasta dónde vivía, pero cometió el error de decir a su familia que la niña había muerto, y al sentirse descubierta ahora trata de armar otra historia para que su esposo y familiares no le reclamen por haberla dado en adopción.

“Tenemos a nuestra hija escondida y lejos del escándalo para evitar que se dé cuenta de lo que está ocurriendo; lo que están haciendo es desbaratando su pequeño mundo, y para nosotros el dolor que nos causan es tan grande como el que se sintió con la destrucción de las Torres Gemelas”, manifestaron los padres adoptivos.

VERSIÓN DE LA OTRA MADRE

Hace pocos días doña Cruz Lúquez denunció por sustracción de menores a la enfermera del Hospital Regional de Matagalpa, tras la historia que se remonta al 3 de mayo de 1989, cuando nacieron las niñas.

Ante la Comisaría de la Mujer y la Niñez, doña Cruz aseguró que una de sus hijas fue dada por muerta poco después de nacer, pero que no reclamó sus restos y tampoco le entregaron acta de defunción.

La denunciante es una mujer de 48 años y madre de 12 hijos con los que vive en San Esteban de Maunica, Ciudad Darío, y aseguró que recién descubrió la existencia de la hija que creía muerta, pese a que otras personas le habían dicho que la habían visto en Ciudad Darío, pero no lo creyó hasta que otra hija suya terminó confirmándole su existencia, y ella pudo comprobarlo.

Ahora será la Juez Primero del Distrito del Crimen quien decida cuál de las dos madres tiene la razón y con cuál de ellas se quedará la niña; no obstante, la vida de la menor ya no será igual, pues cuando conozca su verdadero origen, se verá afectada el resto de su vida.  

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