- San Luis obliga decisivo juego
Edgard Rodríguez [email protected]
La multitud que terminó electrizada en el “Busch Stadium” tras la victoria 4-1 de los Cardenales sobre Arizona, forzando el quinto y decisivo juego hoy, volvió a la tierra cuando recordó que los Diamondbacks podrán disponer de Curt Schilling para este duelo en el “Bank One Ballpark”.
Bueno, un alivio es que los Cardenales tienen listo a su estelar Matt Morris, quien en el juego de apertura se portó a la altura de las exigencias. Así que hoy es, Schilling vs. Morris.
Pero mientras llega el momento de tener que enfrentar a Schilling, en San Luis disfrutan el éxito que fue la sumatoria de múltiples esfuerzos de un club que respondió ante 51,194 fanáticos que esperaron 3:36 horas de retraso debido a la lluvia. Pero, evidentemente, valió la pena esperar.
El novato Bud Smith, quien adquirió notoriedad con su no hitter ante los Padres, se repuso de un confuso inicio y después de cinco entradas, entregó la colina a Dustin Hermanson, quien trabajó de forma perfecta en tres innings y Steve Kline vino al remate para adjudicarse un juego salvado.
Smith fue tocado en el primero, cuando tras un out, concedió dos boletos y admitió hit de Steve Finley, que situó adelante 1-0 a los Diamonbacks. Los Cardenales le dieron una palmada en la espalda a través de hit de Fernando Viña, robo de base e infield hit de J.D. Drew para el 1-1.
Y mientras Smith comenzaba a afincarse en la colina, sobreviviendo a múltiples presiones, San Luis definió el rumbo del partido a través de un jonrón de Jim Edmonds en el segundo. Y para no dejar dudas, Fernando Viña se voló también la cerca y situó los papeles 4-1 definitivamente.
Smith dio paso en el sexto a Hermanson. En sus cinco innings admitió 4 hits, 1 carrera, con 4 bases y 2 ponches. Hermanson retiró a los nueve que enfrentó y Kline sobrevivió a 2 hits sin admitir carreras para cerrar definitivamente las puertas a los Diamantes y obligar el quinto juego.
¿SCHILLING O MORRIS?
Los máximos ganadores (con 22 éxitos cada uno) vuelven a enfrentarse hoy. El primer duelo acabó 1-0 con Schilling como triunfador, pero Morris no se acomplejó y fue un gran rival.
Además de hizo, que hizo su parte con su notable labor monticular, hay que resaltar el trabajo de Edmonds con el bate y el guante. Fue espectacular. Robó un extrabase a Erubiel Durazo.