- Operaciones contables “irregulares” simulaban capitalización del Interbank con transferencias del exterior que no existían
- Interbank financiaba la compra de sus propias acciones. Hacían ver al banco como una institución financieramente “sólida”, pero era un banco frágil
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
El Banco Intercontinental (Interbank) es una caja de Pandora que no cesa de dar sorpresas.
La última auditoría interna practicada en el banco determinó que esa institución realizaba operaciones “anómalas” para autocapitalizarse y beneficiar con financiamiento al grupo Consagro de los hermanos Centeno.
Además, estas operaciones tenían como propósito engañar a la Superintendencia de Bancos (SIB) haciéndola creer que el banco crecía en capital, cuando en realidad lo que se hacía era transacciones “prohibidas” para aparentar solidez financiera.
Los hermanos Alex, Albin y Saúl Centeno se vieron involucrados directamente en la quiebra del banco cuando la SIB determinó su intervención en agosto de 2000 y detectó operaciones irregulares.
Las operaciones financieras, catalogadas en el informe de auditoría como “anómalas” entre el Interbank y las sociedades Inversiones Bursátiles Internacionales S.A. (Interinver) y First American Investments Corp., reflejan pérdidas para el Interbank por más de 12 millones de dólares.
LAS FIRMAS LIBRADORAS
Interinver es una sociedad anónima que tenía una cuenta en córdobas y otra en dólares en el Interbank, que eran utilizadas de manera indistinta para realizar operaciones de financiamiento a los hermanos Centeno. Las firmas libradoras de cheques de estas cuentas de Interinver eran las de Francisco López, Francisco Somarriba Pérez, Manuel Cabrales Aráuz, Brenda Chamorro y José Félix Padilla. Todos ex funcionarios del Interbank.
First American es una sociedad anónima cuyos socios son desconocidos, pero la misma es una sociedad creada en Panamá e igual que en Interinver, las firmas libradoras de cheques eran de los mismos ex funcionarios del Interbank, incluido Julio César Avilés.
Los 12 millones en pérdidas detectadas por la auditoría del Interbank son sumas adicionales a las pérdidas de más de 100 millones de dólares negociados por la quebrada institución financiera con los hermanos Centeno, y los otros cien millones otorgados en créditos a “fantasmas”, dijo una fuente conocedora del informe.
LOS CENTENO EN ACCIÓN
Según la auditoría que LA PRENSA tiene en su poder, las operaciones anómalas, que violan las normas y procedimientos de la Superintendencia de Bancos (SIB), tenían como objetivo beneficiar con financiamiento al grupo Consagro de los hermanos Centeno, autocapitalizar al Interbank con sus mismos fondos y engañar a la SIB, haciéndola creer que el banco crecía en capital, cuando en realidad lo que se hacía era una operación “prohibida” para aparentar solidez financiera.
El informe, que estuvo listo el 26 de marzo, fue sometido a una serie de revisiones, y finalmente el 13 de agosto pasado fue remitido a la SIB, la que a su vez lo envió a la Procuraduría para que se iniciaran las investigaciones correspondientes con el auxilio de la Policía Nacional.
“Pronto van a estar listas las conclusiones de una investigación sobre el Interbank que son mucho más escandalosas que las irregularidades encontradas en el Banic”, dijo el procurador Julio Centeno Gómez, al comentar brevemente el caso.
MAÑAS Y ARTIFICIOS CONTABLES
Tejido en una compleja madeja de transacciones financieras, en las que se utilizaron todas las mañas y artificios contables para su difícil detección, que en algunos casos no tienen soportes y que involucran a las empresas antes mencionadas, a ex funcionarios del Interbank y a las empresas de los Centeno, se encuentran operaciones que violentaron las normas de procedimientos de la Superintendencia de Bancos (SIB) y causaron pérdidas al banco.
El informe señala que se utilizaron 7,1 millones de dólares para financiar a las empresas del grupo Consagro mediante créditos calificados de “irregulares”, por poner como garantías préstamos otorgados por el Dresdner Bank Lateinamerika A.G. a nombre de Interinver, teniendo como respaldo certificados de ahorro del Interbank ubicados en ese banco del exterior.
MANEJO DE CUENTAS
El informe refiere que también utilizaron una figura contable conocida como “reversión de ingresos acumulados del banco”, que incluye ingresos por comisiones, ingresos por préstamos, y los intereses por sobregiro, que totalizaban 969,352.32 dólares.
Dicha cantidad se dejó en cuentas por pagar para posteriormente emitir un giro a favor del First American.
Esta entidad, cuya razón social está inscrita en el registro público de Panamá, tomó el giro, lo depositó en su cuenta corriente en el Interbank, y luego de esa cuenta corriente libraron un cheque por 800 mil dólares a favor de Alex Centeno Roque, Presidente del Grupo Consagro y principal involucrado en la quiebra del Interbank, quien lo depositó en la cuenta corriente que tenía en el mismo banco.
“De esa manera el Interbank fue perjudicado por valor de casi un millón de dólares, porque el dinero se revirtió de las cuentas ya registradas contablemente del mismo banco”, dijo la fuente, que conoce del proceso de investigación.
POLICÍA INVESTIGA
Una fuente policial confirmó que esa institución de orden público está realizando una exhaustiva investigación sobre los hechos que involucran a casi todos los ex funcionarios de alto nivel del Interbank y a los propios socios de la quebrada institución financiera.
“Hay todo un tejido de operaciones contables de difícil detección que reflejan graves anomalías, y estamos haciendo nuestras indagaciones sobre ellas a solicitud de la Procuraduría de Justicia, con base en la Ley del Ministerio Público que otorga esas facultades de investigación. El caso es complejo y vamos a empezar a llamar a declarar a mucha gente, como lo hicimos en el caso del Banco del Café, cuyos resultados fueron satisfactorios”, expresó la fuente policial, sin entrar en mayores detalles sobre el caso.