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WASHINGTON, ISLAMABAD.-Un cuarto día de bombardeos contra objetivos en las afueras de Kabul, la capital afgana, acortó el tiempo que necesitará Estados Unidos para iniciar operaciones de infantería contra la organización Al-Qaeda de Ossama Bin Laden y el gobierno teocrático Talibán.
Un funcionario norteamericano, que habló a condición de mantenerse en el anonimato, dijo el miércoles que dos hombres, parientes del líder supremo Talibán, el “mulá” Mohammad Omar, murieron en un bombardeo de la vivienda de Omar en Kandahar.
Las autoridades expresaron que los aviones norteamericanos comenzaron a lanzar bombas de racimo y bombas de dispersión antipersonal, tanto contra objetivos fijos como móviles —vehículos blindados y convoyes— en los ataques más intensos a las fuerzas terrestres de los Talibán.
Mientras, los comandos especiales de las fuerzas militares se preparan para desempeñar un papel prominente en la próxima fase de los ataques.
Las fuerzas especiales “tendrán un papel significativo”, dijo el coronel Bill Darley, un vocero del Comando de Operaciones Especiales.
Eso significa que grupos reducidos de soldados podrían ser despachados a misiones que incluyen entrenar a fuerzas opuestas a la milicia afgana del Talibán, a capturar o matar a Ossama Bin Laden y otros líderes terroristas, y estimular a los afganos a colaborar con los esfuerzos norteamericanos.
El embajador Talibán en Pakistán, Abdul Salam Zaif, negó que las defensas antiaéreas del régimen afgano estén destruidas, y dijo que 76 civiles habían muerto en las acciones. Los datos ofrecidos por los Talibán aseguran que la mayoría de las víctimas mortales se han producido en Kandahar (28) y en Kabul (25), dos de las ciudades más bombardeadas. La cifra de civiles heridos puede superar ya el centenar.
Casi parafraseando a Ossama Bin Laden, el embajador Talibán en Pakistán, Abdul Salem Zaif, aseguró ayer que los estadounidenses no estarán seguros mientras prosigan los ataques. El martes, el portavoz de la organización terrorista del millonario saudí anunció más atentados suicidas.
Las autoridades de EE.UU. dijeron el miércoles que han detectado la presencia de ántrax en una tercera persona en Florida, y el caso es ahora objeto de una investigación criminal.
“Hay otro individuo que ha dado positivo en exámenes de la presencia de la bacteria”, dijo el fiscal federal Guy Lewis. La víctima, una mujer de 35 años cuyo nombre no fue revelado, está hospitalizada y se está tratando con antibióticos. No se informó sobre su estado.
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