El drama de los play offs

Tito Rondón [email protected] Después de un largo camino de seis meses y 162 juegos por equipo, alargado una semana más por el ataque terrorista a Nueva York y Washington, hoy empiezan los play offs. Primero son las llamadas Series Divisionales, al primero que gane tres de posibles cinco partidos. A como es tradicional, en serie […]

Tito Rondón [email protected]

Después de un largo camino de seis meses y 162 juegos por equipo, alargado una semana más por el ataque terrorista a Nueva York y Washington, hoy empiezan los play offs.

Primero son las llamadas Series Divisionales, al primero que gane tres de posibles cinco partidos. A como es tradicional, en serie corta cualquier cosa puede pasar.

Empecemos con los Marineros de Seattle. Nadie ha ganado más partidos que ellos en una temporada, 116. Es más, solamente seis equipos han logrado vencer en 110 o más oportunidades en una campaña.

De los otros cinco, solamente tres, los Yanquis de Nueva York de 1998 y 1927 y los Piratas de Pittsburgh de 1909 han sido campeones mundiales. Los otros dos, los Cachorros de Chicago de 1906 y los Indios de Cleveland de 1954 cayeron en el “Clásico de Otoño”. Así que no hay garantías. Van contra los Indios de Cleveland.

El primer duelo de hoy es entre los Bravos de Atlanta y los Astros de Houston; seamos sinceros, ninguno de los dos luce como gran ganador.

Los Bravos han visto decaer su otrora pitcheo abridor imbatible. Greg Maddux terminó fatal la temporada y Kevin Millwood no es nada del otro mundo. Al menos Tom Glavine terminó enrrachado y John Burkett tuvo una sorprendente buena campaña.

Además el receptor Javier López estará fuera, y Chipper Jones nunca encuentra a nadie en base. Quizás Andruw Jones recuerde sus glorias de chavalo, de cuando desplazó a Mickey Mantle como el jonronero más joven en Serie Mundial.

Los Astros de Houston no lucen tan completos, pese a compartir el mejor récord de la Liga Nacional con los Cardenales de San Luis. Wade Miller no tiene experiencia como estelar, Dave Mlicki no es confiable, Shane Reynolds lanzará hasta el cuarto partido y el mejor de todos los pítcheres texanos, el novato olímpico Roy Oswalt, está lesionado, aunque verá acción.

Arizona-San Luis tiene el atractivo de ver si Mark McGwire será banca; el pitcheo en serie corta favorece a los monstruos Chuck Schilling y Randy Johnson.

Hasta los Yanquis están sin cuarto abridor, esperan que Orlando “El Duque” Hernández siga como siempre, es decir, lanzando mucho mejor en play offs que en la temporada.  

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