Dolores Chamorro Coronel de Peñalba.
Las últimas encuestas indican un apretado resultado en las próximas elecciones presidenciales.
Es decir, el riesgo de que gane el candidato sandinista es demasiado grande.
En estas condiciones, con todo respeto, me atrevo a hacerle un llamado, doña Violeta. Conozco y aprecio sus consideraciones para mantener una actitud precedente en la actual contienda. Usted hizo en parte en la lucha por la libertad y la democracia, de las cuales llegó a ser un símbolo, cuando nuestra Patria recuperó su libertad.
Sin embargo el 4 de noviembre pueden abrirse las puertas para el retorno al pasado, a la oscuridad, al arbitrio y la persecución. Si mala es la situación de nuestra economía, no es difícil imaginar a los extremos que llegaríamos, sin confianza interna ni externa, sin inversiones ni cooperación del mundo democrático, retornaríamos a la inflación galopante, el desabastecimiento, en fin, retornaríamos a la miseria de nuestro pueblo, engañado por las falsas promesas rojinegras.
Lo mucho que hemos avanzado desde su gobierno en 1990, lo habríamos perdido…
Ruego a Dios que nuestros hijos no vuelvan a conocer el totalitarismo, la censura de las ideas, el odio de clases y el exilio.
Movida por estas reflexiones, le pido doña Violeta que reconsidere su posición. Usted no puede mantenerse indiferente. Para nuestro pueblo, usted es un símbolo. No puede darle la espalda cuando peligran nuestras libertades, tan duramente ganadas.
En estos momentos difíciles sería de mucho valor, que usted manifestara con claridad su apoyo y adhesión a la causa que representa el Ing. Enrique Bolaños y su rechazo a la vuelta al pasado. Son muchos los nicaragüense que tienen sus ojos puestos en usted, que esperan su guía.
Con admiración y respeto reciba doña Violeta mi sincero agradecimiento, junto con el aprecio de siempre.