Samuel Wosk
La Democracia de Nicaragua está en juego, éste es el momento más oportuno de actuar, después que no haya lamentaciones porque el único muro para lamentarse está en Israel.
El éxodo masivo de nicaragüenses a los USA va a ser imposible en caso de un triunfo sandinista, por las medidas de seguridad impuestas por el presidente Bush. La economía de Nicaragua no va a crecer más, no habrá fuentes de empleo, no habrá más inversiones, ni préstamos a Nicaragua.
Encuestas reflejan un 4%, las probabilidades de que Alberto Saborío sea Presidente son de escasas a nulas, el candidato del Partido Conservador debe dejarse de egocentrismos, de falsas expectativas, y unirse a Enrique Bolaños.