Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
Blas Alberto Morales Acuña solicitó en 1998 un crédito al Banco de Industria y Comercio (Banic) para comprar un jeep marca Kia y establecer su pequeña empresa. Nunca formalizó el crédito, sin embargo, en el Banic lo tienen como deudor. Otros retiraron el dinero que él había solicitado, falsificando su firma.
El Banic le abrió un juicio el año pasado. Empleados del banco llegaron a casa de su mamá a exigirle que pagara unos 20 mil dólares en concepto de un crédito de 9,500 dólares más los intereses acumulados o que devolviera el carro marca Chevrolet Monza, que presuntamente había adquirido con el supuesto crédito.
“Yo no le debo ni un centavo al banco. Sí hice una solicitud de un crédito, pero nunca lo formalicé, y desde el año pasado me han estado llamando del Banic diciéndome que yo les debo, y publicaron un anuncio el 13 de marzo de 2001 en el que me incluyen en una lista de deudores”, dijo Morales.
Él es uno de los cuatro casos que refleja el informe de auditoría del Banic sobre créditos concedidos a personas inexistentes o que únicamente tramitaron la solicitud de crédito y luego se olvidaron de ella, pero se emitieron cheques de gerencia en beneficio de otras personas con montos que van desde 8,320 dólares hasta uno de 16,726 dólares.
El informe señala que a Morales se le concedió el préstamo número 22322001 y se desembolsó el cheque de gerencia número 0044827 a favor de Juan Vivas por un monto de 9,500 dólares. “Yo nunca he recibido ese dinero”, aseguró Morales.
Entre los documentos que tiene el banco en relación con el caso de Morales existe un pagaré por los 9,500 dólares con una firma falsificada.
“Esa firma no es mía, me la falsificaron”, expresó Morales. La abogada Jessenia Martínez Padilla certificó que Morales firmó el pagaré, y su fiador Francisco Urbina tenía más de seis meses de haber salido del país, tras el trámite de solicitud de crédito no concluida.
Morales está analizando la posibilidad de demandar judicialmente a las personas que participaron en la tramitación de ese crédito que él nunca recibió. El crédito fue tramitado por Iván Benavides Hunter, quien fungía como Responsable del Departamento de Préstamos de Consumo de Casa Matriz, y el mismo fue aprobado por Ruth Obando Martínez, Gerente de Crédito del Banic.
Obando dijo a LA PRENSA que ella no sabía que esos créditos no habían sido totalmente formalizados por los clientes, que ella despidió a Benavides y que hay un informe especial de auditoría sobre ese caso particular.
Las otras personas que aparecen en este informe son Róger Jarquín con una deuda de 8,320 dólares. Dinero que fue recibido por Alfredo Rocha G.; Maritza Altamirano con una deuda de 8,600 dólares, el mismo Rocha recibió el dinero, y Mariana Altamirano Altamirano con una deuda de 16 mil 726 dólares. María Teresa y/o Juan José Herrera, fueron beneficiarios del cheque que extendió el Banic.