- 7.5 millones de personas requieren alimentos desde el exterior
EFE
ROMA, ISLAMABAD, WASHINGTON.- La crisis humanitaria que sufre Afganistán corre el riesgo de agravarse con la llegada del invierno, que imposibilitará la distribución de ayuda entre la población de las regiones montañosas, según advirtió ayer la directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU, Catherine Bertini.
“Es necesario actuar con rapidez y determinación, ya que millones de vidas se encuentran en peligro en Afganistán”, aseguró ayer Bertini desde la sede de la agencia de las Naciones Unidas en la capital italiana.
Ante la gravedad de la crisis, Bertini hizo ayer un llamado a la comunidad internacional para encontrar donantes que contribuyan a financiar un programa de emergencia destinado a 7.5 millones de afganos, cuyo coste se calcula en 230 millones de dólares.
Alrededor de 2.5 millones de afganos se encuentran refugiados en Pakistán, cuyo gobierno mantiene oficialmente cerrada la frontera desde los ataques terroristas del pasado 11 de septiembre en Estados Unidos.
100,000 FAMILIAS INCOMUNICADAS
La responsable de la organización humanitaria advirtió que con la llegada de las primeras nieves, a mediados de noviembre, las carreteras quedarán cortadas, y al menos 100,000 familias quedarán incomunicadas y sin poder acceder a la ayuda alimentaria.
“La actual situación de inseguridad en el país no nos permite colocar sobre el terreno reservas suficientes para alimentar a la población durante el invierno”, explicó.
Ante la dificultad que se avecina para transitar por las carreteras, el PMA se plantea distribuir 30,000 toneladas de alimentos por vía aérea para la población más necesitada, aunque este método debe contar con la autorización del régimen Talibán, para garantizar la seguridad de los aparatos.
El temor a una intervención militar de Estados Unidos contra las bases del disidente saudí Ossama Bin Laden, presunto responsable de los atentados del pasado 11 de septiembre, ha originado la evacuación del personal extranjero de las agencias de ayuda internacional en Afganistán y ha dificultado sus operaciones.
BUSH ANUNCIA 320 MILLONES DE AYUDA
El presidente de EE.UU., George W. Bush, anunció ayer una ayuda de 320 millones de dólares para el pueblo afgano, al tiempo que reafirmó la oposición total al régimen Talibán que controla la mayor parte de Afganistán.
“Es una iniciativa para ayudar al pueblo afgano en estos momentos de crisis y necesidad. Estados Unidos se mantendrá firme y se opondrá a quienes patrocinan el terror”, dijo Bush en un discurso pronunciado durante una visita a la sede del Departamento de Estado.
“Ésta es nuestra manera de decir que mientras nos oponemos con firmeza al régimen Talibán, somos amigos del pueblo afgano”, agregó Bush.
De los 320 millones de dólares en asistencia humanitaria de urgencia, a ser distribuida por organismos humanitarios internacionales, cien millones serán de disposición inmediata para la adquisición de alimentos y otros productos de primera necesidad en favor de los afganos y de los países aledaños, donde se han refugiado muchos de ellos.
Venezuela donará, por su parte, un millón de dólares para los refugiados afganos que han huido de su país. El gobernante venezolano explicó que el donativo se dirigirá a la Alta Comisaría para los Refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR).
En la asistencia humanitaria de EE.UU. se incluyen los 25 millones de dólares autorizados el pasado 28 de septiembre y que proceden del Fondo de Asistencia a la Migración y a los Refugiados, para ayudar a los refugiados afganos que se han trasladado a los vecinos países de Pakistán, Irán, Tayikistán, Uzbekistán y Turkmenistán.
Desde 1979, la asistencia humanitaria de EE.UU. a Afganistán ascendió a mil millones de dólares.
BROTE DE ENFERMEDAD PARECIDA AL ÉBOLA
Las Naciones Unidas y las autoridades sanitarias de Pakistán han detectado entre los refugiados afganos indicios de un brote de una rara enfermedad contagiosa de características similares al ébola.
El jefe del Departamento de Información de las Naciones Unidas en Pakistán Eric Falt, indicó que expertos de la Organización Mundial de la Salud se han desplazado a los campos de refugiados de Beluchistán para investigar el posible estallido de un brote de Fiebre Hemorrágica Crimeana del Congo (FHCC).
La FHCC, detectada por primera vez en Crimea en 1944, y en 1956 en el Congo, ha causado la muerte de once personas entre mayo y agosto de este año.
El virus lo transmiten las garrapatas que porta el ganado, y según la OMS es extremadamente contagioso. Por lo general, esta enfermedad causa la muerte unas dos semanas después de haberse contraído la infección, y sus síntomas son fuertes de dolores de cabeza y vómitos continuos.