Elena MorenoEFE
WASHINGTON.- El Pentágono prepara con detalle y sin prisas la respuesta militar contra los ataques terroristas del 11 de septiembre, y pretende asegurar la logística de apoyo de los países del Golfo Pérsico y de Asia Central.
De momento, la decisión de ayer de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN, la alianza político-militar de Europa Occidental con EE.UU.) de adoptar un conjunto de medidas de “forma individual y colectiva, para ampliar las opciones disponibles en la campaña contra el terrorismo”, respalda de forma definitiva el componente militar de la campaña de EE.UU.
Fuentes oficiales señalaron que los militares estadounidenses están ultimando los planes para atacar las principales posiciones de los Talibán sin que un posible bombardeo afecte a las infraestructuras civiles, como puentes, depósitos de agua o instalaciones eléctricas.
Los objetivos serán los cuarteles generales Talibán, así como las instalaciones militares donde permiten que se entrenen terroristas y lugares donde se sabe que se esconden éstos.
Para lograr resultados en una intervención “quirúrgica” (que pretende evitar víctimas civiles), el mando militar estadounidense confía en su arsenal de equipo “inteligente” y con las acciones de los comandos de las fuerzas especiales.
EE.UU. ha aumentado su arsenal de precisión en los últimos diez años, con armas y misiles guiados por láser, así como con bombarderos que transportan ese armamento (llamado JDAM o Joint Direct Attack Munition) y que, fundamentalmente, consiste en bombas de entre 500 y 1,000 kilos que están dirigidas por satélite.
APORTE MILITAR OTAN
La OTAN aceptó ayer la lista de ocho medidas de apoyo militar presentadas por Estados Unidos:
1. Aumentar la cooperación y el intercambio de información secreta, de forma bilateral y en los órganos apropiados de la OTAN, relacionada con los peligros que plantea el terrorismo y las acciones que deben ser adoptadas contra él.
2. Proveer, de forma individual y colectiva, de manera apropiada y conforme a las capacidades, ayuda a los aliados y a otros estados que están o puedan estar sujetos a un incremento de las amenazas terroristas como resultado de su apoyo a la campaña contra el terrorismo.
3. Tomar las medidas necesarias para aumentar la seguridad de instalaciones de EE.UU. y otros aliados en sus territorios.
4. Suplir los medios aliados en el área de responsabilidad de la OTAN que sean requeridos para un apoyo directo a operaciones contra el terrorismo.
5. Los socios de EE.UU. en la OTAN se comprometen también a proveer el acceso a su espacio aéreo a los aviones de EE.UU. y “de otros aliados”, conforme a los acuerdos necesarios de tráfico aéreo y a las normas nacionales, y en vuelos militares relacionados con operaciones contra el terrorismo.
6. Proveer el acceso a Estados Unidos y a otros aliados a puertos y aeropuertos en territorio de las naciones de la OTAN para operaciones contra el terrorismo, incluido el abastecimiento de combustible, y de acuerdo con las normas nacionales.
7. La Alianza está dispuesta a desplegar elementos de sus Fuerzas Navales permanentes en el Mediterráneo oriental, con el fin de establecer una presencia de la OTAN y demostrar su resolución.
8. La Alianza está, asimismo, preparada para desplegar elementos de su Fuerza Aerotransportada de Alerta Rápida (aviones de reconocimiento Awacs) en apoyo de operaciones contra el terrorismo.