- Denuncian el asesinato de cuatro campesinos y vinculan a desertores, mientras se investigan móviles de la deserción
José Adán SilvaKarla [email protected]
El inspector general del Ejército de Nicaragua, mayor general Roberto Calderón Meza, reportó ayer que siete efectivos militares acantonados en el Departamento Militar Norte del Puesto de Sahsa, en la Región Autónoma del Atlántico Norte, cerca del Triángulo Minero, desertaron de sus puestos, llevándose armas y municiones, por lo cual serán perseguidos y tratados como delincuentes.
“Estamos investigando las causas que motivaron a esa deserción, estamos dando seguimiento a ese grupo”, dijo Calderón Meza, agregando que los desertores son todos originarios de la comunidad de San Carlos, en Río Coco, fronterizo con Honduras.
Según las primeras investigaciones del Ejército, se sabe que los soldados tienen intenciones de dedicarse a delinquir con esas armas, por lo cual serán tratados como delincuentes.
Los siete soldados del Ejército abandonaron sus puestos en Sahsa el pasado 30 de septiembre, mientras cumplían con sus funciones como parte del Plan Permanente de Seguridad en el campo en el que también participa la Policía Nacional.
Los nombres de los desertores son Miguel Tito Chacón Gamboa, Jimmy Francisco Gamboa Philips, Santiago Dixon Atas, Floricio Jenaro Renix, Cornelio Bengee Jacobo, Esteban Cornelio Clarens y Marcial Chavarría. De ser capturados, todos serán procesados ante un tribunal militarpor el delito de deserción.
LOS VINCULAN CON ASESINATO DE CUATRO PERSONAS
El capitán Celestino Aguirre, jefe policial de Investigaciones Criminales en la RAAN, informó que una comisión integrada por oficiales de la Policía y de la Auditoría Militar del Ejército se encuentra en las comarcas de Sahsa y Columbus investigando el asesinato del campesino Simeón González Torres y de tres personas más.
Según informaciones provenientes de la región, los asesinos de los campesinos son personas nunca antes vistas en la zona, y no coinciden con las características tradicionales de las bandas armadas (barbados, sucios y mal apertrechados), por lo cual sospechan que sean los desertores.
Benito Rivera, dirigente del Movimiento Comunal en la comunidad antes mencionada, informó que ocho familias campesinas han abandonado sus fincas por temor a correr la misma suerte de González Torres, quien fue asesinado mientras distribuía propaganda electoral del FSLN.
El Ejército dice desconocer esta situación, aduciendo que este tipo de investigaciones son funciones de la Policía.
Al respecto, el mayor gene-ral Calderón dijo que las investigaciones de esos crímenes son potestad de la Policía, y que ellos esperarán los resultados de las investigaciones. “Ya son delincuentes, por el mero hecho de haber desertado, ya transgredieron las leyes”, expresó.
(Con la Colaboración de Heberto Jarquín, corresponsal de la RAAN).