- Duda que algún inversionista esté interesado en adquirir el Ingenio “Victoria de Julio”
Roberto Fonseca L. [email protected]
El cierre del Ingenio “Victoria de Julio”, debido a problemas financieros, no influirá negativamente en el precio local del azúcar, ya que la producción nacional sobrepasa la demanda interna en un ciento por ciento, pues se están produciendo más de 8 millones de quintales de azúcar al año y el consumo local alcanza alrededor de los 4 millones de quintales, aseguró a LA PRENSA el vicegerente general de la Nicaragua Sugar Estates Limited, ingeniero Joaquín Zavala.
“No hay ninguna posibilidad de que se dispare el precio interno. Está totalmente controlada la comercialización del azúcar, nadie puede bajar ni subir, los precios son inalterables”, comentó Zavala.
A su juicio, resulta “muy improbable” que inversionistas locales o extranjeros tengan interés en adquirir el “Victoria de Julio”, inaugurado en 1985 y privatizado en 1993-1994, debido a que está sometido a “condiciones productivas difíciles”, que no aseguran productividad ni rentabilidad.
¿Cuál es el panorama de la industria azucarera nacional, tras el cierre del Ingenio “Victoria de Julio”?
No hay ningún efecto directo, ni indirecto. El Ingenio “Victoria de Julio” se cierra como en todas partes del mundo se cierran empresas cuando entran en problemas financieros, económicos, provocados por malos niveles de producción. Llegan a producir niveles muy bajos, se les suben los costos y se hacen inviables económicamente, y por eso cierran. Esa es la única razón del cierre del “Victoria de Julio”.
Hay que acordarse de que así como cierra un ingenio, los otros crecen, en ese sentido, la industria azucarera nacional viene en crecimiento sostenido desde el año 92 a la fecha, prácticamente sin interrupción. Y han cerrado dos ingenios, incluyendo el “Javier Guerra”.
Nicaragua produce más de 8 millones de quintales de azúcar y en el país se consumen 4, así que el resto va para exportación. Por tanto, el abastecimiento interno está más que asegurado porque hay un excedente de producción.
Además, ingenios como el San Antonio y el Monte Rosa han crecido considerablemente. Entonces, cualquier déficit de producción que se dé, porque un ingenio salga del juego, porque ya no tiene capacidad económica para seguir existiendo, es suplido sin ningún problema por otros ingenios que están con niveles de eficiencia muy altos.
Entonces, ¿lo que producía el “Victoria de Julio” podría ser suplido por otros ingenios en el corto plazo?
Sí, a muy corto plazo, creo que en un par de años. Para darte una idea, el Monte Rosa produjo el año pasado 1.6 millones de quintales, San Antonio produjo 4.6 millones. San Antonio creció el año pasado en 300,000 quintales, Monte Rosa en 200,000 quintales, entre los dos, 500,000 quintales, eso es la mitad del “Victoria de Julio”. Por eso, insisto, no hay ningún efecto negativo, ni en el consumo interno ni en las exportaciones, porque otros ingenios van a ir sustituyéndolas con niveles de eficiencia mayores y con verdaderos costos más bajos. Que produzcan azúcar quienes lo saben hacer.
¿Cree posible que algún inversionista de afuera o de adentro compre ese ingenio?
No lo creo. Estoy casi seguro de que no, porque este ingenio tiene condiciones muy difíciles para producir, que son en el fondo el origen del problema. Ya lo han venido a ver muchos inversionistas de afuera, lo hemos visto muchos que estamos en el negocio adentro, y no vemos que sea una buena inversión adquirir un ingenio que no tiene las condiciones suficientes para producir con niveles que el mundo azucarero de hoy día exige.
¿Cree entonces que fue un proyecto iluso?
Bueno, es que uno tiene que situarse en los momentos de la historia en que se toman ese tipo de decisiones. Digamos, si en ese entonces el precio internacional era de 25 dólares el quintal, tenía una buena lógica, porque podía quizás tener costos por 16 dólares el quintal y venderlo en 21 dólares, entonces le ganarían unos cuatro dólares el quintal. Pero cuando vale once y te cuesta 16 producirlo, entonces no lo es. O sea, las condiciones de mercado cambian.
Quizás lo más aventurado en eso fue haber metido una inversión tan grande en unas condiciones agrícolas difíciles comparadas con la zona de Occidente, donde es más favorable por las lluvias, suelos y por la tecnología acumulada, tenemos 110 años de estar haciendo esto (azúcar) y hemos aprendido un poco.
¿Tampoco debemos esperar, entonces, que se dispare el precio interno del azúcar, verdad?
Ni por cerca, hermano… no hay ninguna posibilidad de que se dispare el precio interno. Está totalmente controlada la comercialización del azúcar, nadie puede bajar ni subir, los precios son inalterables. Ya ves que prácticamente en los dos últimos años no ha habido ningún movimiento en ese sentido, y se le agregó un ingrediente adicional que es la vitamina A, que le cuesta al productor como 50 centavos dólar por quintal, sin embargo no se le pasó al consumidor. Por tanto, nadie se va a ver afectado por azúcar más cara, como efecto de la salida de ese ingenio.
Se asegura que ustedes, igual que el Monte Rosa, han comprado maquinarias y equipos del “Victoria de Julio”, ¿es correcto?
En efecto, el Ingenio San Antonio ha tenido interés en algunos equipos que el “Victoria de Julio” ha desechado porque está en cierre; no son muchos, creo que Monte Rosa también ha comprado otros. Incluso, empresas de afuera, del ramo azucarero, también están adquiriendo algo. No manejo más detalles al respecto. Eso favorece a alguien que está liquidando su ingenio.