Moisés Martínez [email protected]
En sus ojos se nota la tristeza por la falta de sus seres queridos. Son ancianos que han sido abandonados por sus hijos o simplemente se quedaron solos luego de enterrarlos a todos.
Estos viejitos desconocen que el primero de octubre fue el Día del Adulto Mayor. Ellos sólo saben que todos los días deben acudir al hogar para el anciano desprotegido “Divino Niño”, donde encontrarán un bocado de comida y una “mudada”.
Son 388 ancianos, la mayoría entre los 70 los 100 años, los que acuden a este centro en busca de ayuda. Uno de estos casos es el de Cristina Nicoya, quien tiene 88 años y es no vidente. Ella asegura que de no ser por este lugar no tuviese cómo vivir.
“Yo no sé de Día del Adulto Mayor o de otra chochada. Solo sé que aquí me dan de comer y me cuidan, y que de vez en cuando, cuando pueden, me dan mis gotas para mis ojos. Yo nunca tuve hijos, y no tengo a nadie que me vea, por eso es que vengo aquí en busca de un poco de amor y de comida”, relató.
Sin embargo, el caso que más llama la atención es el de Marta Moreira, mejor conocida como “doña Nachita”. Tiene 100 años y con dificultad logra hablar. No obstante, recuerda claramente lo triste y mal que le fue con sus hijos.
“Yo tuve siete hijos, pero de esos, tres se me murieron y los otros cuatro se fueron con sus mujeres y me dejaron abandonada. Yo los quise mucho, pero no sé qué les pasó a ellos, ya ni se deben acordar de mí”, expresa con tono melancólico
Medardo Herrera, director del centro, solicitó a cualquier persona interesada en ayudar a estos ancianos con comida, ropa y medicamentos que hagan llegar su donativo al centro, el cual queda ubicado de la entrada principal de Ciudad Sandino, dos cuadras abajo y 25 varas al sur.