- Analista pakistaní sostiene que retendrán considerable influencia si su régimen cae
Fernando Prieto ArellanoEFE
ISLAMABAD.- Cualquier nuevo régimen que se establezca en Afganistán habrá de contar, quiera o no, con el concurso, o al menos la anuencia, de los Talibán, quienes representan a un considerable sector de la población afgana, según el analista paquistaní Ahmed Rashid.
En unas declaraciones a EFE, Rashid, uno de los máximos expertos en el tema de los Talibán y autor de un libro del mismo título, indicó que, aunque no le gusten a mucha gente, sobre todo en Occidente, “los Talibán representan a una parte muy considerable de la población afgana”, y no llegaron al poder en 1996 por casualidad, “sino porque contaban con un sólido sustento popular”.
Por ello, precisó, “habrá que seguir contando con los Talibán, aun en el supuesto de que llegara a fructificar el acuerdo” para la formación de un Consejo de Unidad Nacional, suscrito el lunes, en Roma, entre las fuerzas de la oposición afgana, centradas en la Alianza del Norte, y el depuesto rey Mohamed Zaher Shah.
Rashid dijo que no se podrá marginar a los Talibán de la vida política afgana, incluso si se forma un Gobierno de Unidad Nacional, e incluso si éste se produce como consecuencia de un ataque de Estados Unidos contra Afganistán, en respuesta a los atentados del pasado 11 de septiembre, de los que Wa-shington acusa al terrorista saudí Ossama Bin Laden, protegido del régimen de Kabul.
Por otro lado, Rashid hizo hincapié en el hecho de que tanto el rey Mohamed Zaher Shah como los Talibán pertenecen a la etnia pastún, mayoritaria en Afganistán, en tanto que la Alianza del Norte está compuesta esencialmente por tayikos, y ambos grupos tradicionalmente han mantenido relaciones tensas, aunque todos sean de religión musulmana suní.
DESESPERACIÓN
Por otra parte, Rashid se mostró bastante escéptico con las informaciones difundidas por la Agencia Islámica Afgana, el portavoz oficioso de los Talibán, según las cuales éstos estarían dispuestos a compartir el poder con los líderes tribales y de los consejos de ancianos de tres provincias afganas conocidas por sus simpatías hacia el rey Mohamed Zaher Shah.
A juicio del experto, esa declaración no es más que una “reacción a la desesperación de los talibán” ante la posibilidad de un inminente ataque de Estados Unidos contra Afganistán.
Ante la pregunta de si a los Talibán no les sería más rentable políticamente dar noticia del paradero de Bin Laden, en lugar de desafiar a Estados Unidos al comunicar que lo mantienen “escondido, en un lugar seguro y bajo su control”, Ra-shid dijo que esa reacción forma parte de una táctica muy estudiada.
“Esa táctica no es asumible, ni comprensible para los norteamericanos, ni para Occidente en general; es una táctica propia de Oriente, asimilable sólo desde la óptica oriental”, manifestó el autor de “Los Talibán”.
Por otra parte, Rashid expresó sus dudas de que la inminencia del ataque fuera tal; al menos, en su fase más caliente.
“El verdadero ataque, el definitivo, podría producirse a mediados de octubre, dado el tiempo de preparación que requiere”, y además correría a cargo de fuerzas especiales, que no llaman la atención, desplegadas por la zona donde se tuviera localizado a Bin Laden, señaló Rashid.