AFP
PARIS.- Los talibanes, en el poder en Afganistán desde 1996, amenazan con decretar la yihad contra Estados Unidos, en el caso de agresión contra su territorio, una “guerra santa” que la resistencia afgana había llevado a cabo contra el Ejército de ocupación soviético.
La palabra yihad, que en árabe es masculina y puede traducirse como “lucha” o “esfuerzos”, designaba, en tiempos en que vivía Mahoma el Profeta (siglo VII), la guerra contra las tribus paganas para instaurar el Islam.
Luego, la palabra adquirió rápidamente un doble sentido: el primero, privilegiado por los responsables del Islam en Francia, por ejemplo, se refiere al esfuerzo que el creyente debe cumplir en sí mismo para controlar sus pasiones (gran yihad).
El segundo, evoca la defensa del Islam contra las agresiones externas (pequeña yihad).
Con la desaparición de una autoridad única del Islam, a partir del siglo VIII, nadie más detentó la autoridad para hablar en nombre de la comunidad de creyentes y decretar una eventual “guerra santa” conquistadora.
En cambio, para proteger los lugares santos, se lanzaron yihads defensivas, como en tiempos de las cruzadas de los cristianos europeos en la Edad Media.
Los talibanes presentan una eventual yihad contra Estados Unidos como una acción defensiva.
Respetando la tradición a la letra, convocaron un colegio de ulemas, sabios religiosos que representan a todas las tribus de Afganistán (excepto las tribus en territorio controlado por la Alianza del Norte, bajo la autoridad de las tropas del difundo comandante Ahmed Shah Massud).
Estos eruditos del Islam deberán motivar su decisión (por ejemplo faltas de pruebas sobre la culpabilidad del fundamentalista Ossama Bin Laden en los atentados o respecto de la complicidad del régimen afgano).
Entre las poblaciones de países musulmanes, que permanecen al margen del desarrollo tecnológico y económico, la palabra yihad contiene “una gran carga emocional y movilizadora”, destacó a la AFP el arqueólogo Malek Chebel, autor del “Diccionario de símbolos musulmanes”.
Las represalias norteamericanas aparecen desproporcionadas e injustificadas en lo que respecta a las poblaciones civiles, pero si los talibanes invocan la “yihad”, esto podría tener efectos “catastróficos” en la opinión pública de esos países, añadió.