- Había prometido un “bombardeo” y verdaderamente eso hizo ante Trinidad
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Una verdadera obra de demolición, que no dejó otra alternativa a Félix “Tito” Trinidad, que un desplome estrepitoso con un empujoncito tras un potentísimo cruzado de derecha a la barbilla, le permitió al norteamericano Bernard Hopkins, respaldar sus palabras con hechos y convertirse en el amo absoluto de los pesos medianos en el boxeo mundial.
Hopkins probó ser un hombre de palabra, al derribar a uno de los símbolos del pugilismo actual, quien inexplicablemente jamás pudo establecerse en el tinglado y terminó por recibir un nocaut técnico en el round doce, justo cuando ya había muy poco que discutir en torno a la superioridad del norteamericano, quien fue mejor en todas las dimensiones.
De aquel Tito feroz, capaz de levantarse del piso a destruir adversarios, no vimos ni la sombra en el combate de anoche, realizado en el “Madison Square Garden” de Nueva York, ubicado a sólo un kilómetro del World Trade Center. En realidad, Hopkins no le dio chance de mostrar el arsenal que llegó a convertirlo en una figura de enorme popularidad.
Esta victoria, sitúa a Hopkins en un lugar prominente, algo no conseguido en una trayectoria de éxito, pero sin mayor espectacularidad. A Tito, en cambio, lo envía a revisar su futuro, mientras su potencial combate contra Roy Jones Jr., queda virtualmente congelado. Ahora hay interés por descubrir cuál es su próxima parada en el negocio del boxeo.
El fulminante final de la pelea, no tuvo nada que ver con el frío inicio, en el que más allá de unos tímidos jabs de Hopkins y ciertas derechas sin contundencia de Trinidad, no ofreció mucho. Sin embargo, mientras Bernard comenzaba a crecer, extrañamente Tito se arrugaba y parecía perder potencia y vigor con el paso de los rounds, hasta ceder finalmente.
Y tras ese despegue, en el que prevalecieron amagos, amarres y golpes sujetos a discusión, en el segundo se impuso Hopkins en medio de la controversia provocada por su boxeo no tan pulcro a veces. Y se fue asentando su dominio a través de todo el trayecto, no dejando otra opción a Tito que aspirar a una victoria sólo por la vía del nocaut, que al final sufrió.
A la altura del séptimo, Trinidad parecía listo para enderezar las acciones que ya le eran adversas pero no pudo pese a una alentadora reacción. Y justo ahí, se aseguró más el dominio de Hopkins, que lo proyectó hasta el final, llegando incluso a abrumar en cierto instante a Trinidad, quien tras ser enviado al piso en el round doce, fue rescatado por su padre que tiró la toalla.
¡QUÉ ATRASO!
La pelea sufrió una enorme demora al principio debido a que la esquina de Hopkins protestó la forma en que se vendó a Trinidad. Al final, como siempre ocurre, Don King logró mediar y la pelea tuvo cabida.
Trinidad queda con récord de 40-1 y 33 nocauts. Hopkins, en tanto, mejoró a 40-2 con 29 peleas terminadas antes del límite. Su última derrota fue ante Roy Jones Jr. el 22 de mayo de 1993. Desde entonces nadie le gana.