- Desconocido que llegó a retarlo, fue la única sorpresa del evento en Hotel Intercontinental
Karla Marenco L. [email protected]
Fue un duelo frustrado. Pero el candidato liberal Enrique Bolaños lo convirtió en una práctica de tiro al blanco. Un monólogo político en el que desenfundó sus armas, solito, contra la propuesta económica del candidato del Frente Sandinista, Daniel Ortega, así como su patrimonio, el que calificó como una riqueza “mal habida”.
Después que Bolaños arremetió contra muchos puntos del programa económico de Ortega, lo retó a que haga pública su declaración de probidad, sus recibos de pago de impuestos y de servicios básicos, y que explique a los nicaragüenses cómo obtuvo sus riquezas, especialmente sus propiedades.
Bolaños declaró a los medios de comunicación que no estaría presente en el debate que la Cámara Nicaragüense de Televisión (CAN-TV) propuso hacer el próximo martes, argumentando que estará de gira por Costa Rica, y que sus actividades allá son impostergables e indelegables.
El candidato liberal se presentó a las 7:00 a.m., en el Centro de Convenciones de Plaza Inter, esperó 15 minutos a Ortega y al candidato verde, Alberto Saborío. Acto seguido comenzó su intervención frente a unas 60 personas, gran parte allegados a su campaña electoral.
EMPIEZA EL SHOW
El silencio hacía que su voz se percibiera en toda la sala. Sólo la voz del candidato se escuchaba, pausada, pero firme, diciendo que él había cumplido con el reto que Ortega le hizo de debatir con él a la hora, en el lugar y el día que éste quisiera.
De pronto, un hombre desconocido, que se identificó como Chéster Pérez, del Partido Comunista Ultra-izquierdista (que no existe en Nicaragua), entró a la sala gritando que quería debatir con Bolaños porque también él era un ciudadano nicaragüense.
El hombre tomó por sorpresa hasta a la Policía que escolta a Bolaños, sacó una pancarta de su camisa y la desplegó frente al rostro de los simpatizantes, quienes de inmediato comenzaron a abuchearlo. Pero Bolaños pidió que lo dejaran hablar.
“No sólo estos partidos tienen derecho a debatir la problemática nacional, yo lo reto a usted a que aquí nomás lo hagamos. Yo quiero debatir cualquier tema comenzando con la honestidad de las personas”, le dijo Pérez a Bolaños, quien después de unos minutos de barullo le respondió: “Cuando usted sea candidato oficial a la Presidencia será un honor para mí debatir con usted”. Acto seguido, la Policía sacó a Pérez de la sala.
CONTRADICE PROGRAMA ECONÓMICO DEL FSLN
Punto por punto, Enrique Bolaños refutó el plan económico de Daniel Ortega. Comenzó por negar que se pueda implementar la propuesta de reducir el Impuesto General al Valor (IGV) a un 10% en tres años, porque eso significaría una reducción de 1,200 millones de córdobas de los ingresos del gobierno, es decir el 3.5% del Producto Interno Bruto (PIB) y el 13% de las recaudaciones totales, según los cálculos de los liberales.
También desmintió que sea posible generar 950 mil empleos sin una inversión de 10,000 millones de dólares.
Otro punto que rebatió es el bono de 1,500 dólares que el FSLN entregaría (si gana la Presidencia) a unas 120,000 familias nicaragüenses, lo que consumiría el 30 por ciento del presupuesto nacional y se traduciría en un despido masivo de los trabajadores del Estado, según Bolaños.