- Jueza Méndez lo condena a 25 años de presidio
Janelys Carrillo Barrios [email protected]
Alejandro César López Hernández tendrá suficiente tiempo para reflexionar sobre sus actos, ahora que la juez primero de Distrito del Crimen de Managua, Juanita Méndez, le dictó una condena de 25 años de presidio más cinco de vigilancia judicial, por el crimen de Graciela Rosaisela Alfaro, su esposa.
El presidio es la privación de libertad que se impone a un reo cuyos actos han sido tan graves que por su peligrosidad no merece acceder a los beneficios de libertad condicional después de cierto tiempo.
SANCIÓN MÚLTIPLE
El martes pasado, un jurado declaró la culpabilidad de López Hernández por la muerte a puñaladas de la madre de sus dos hijos, quienes ese día volvieron a revivir el drama de haberla visto morir sin que pudieran hacer nada por ella.
La juez Méndez, además, ordenó la pérdida de la patria potestad del condenado, aunque desde antes del crimen éste ya ni siquiera contaba con el afecto de sus hijos, quienes según han declarado eran testigos del maltrato cotidiano que sufría su madre.
A la pena principal (25 años presidio) y la pérdida de la patria potestad, la judicial sumó las accesorias de interdicción civil, o sea, la pérdida de sus derechos ciudadanos, y decretó que al salir de la cárcel deberá sujetarse a la vigilancia judicial por seis meses a cinco años.
La sentencia condenatoria de Pérez consigna que para su imposición se tomó en cuenta que el procesado tiene antecedentes penales.
ESPIRAL DE PARRICIDIOS
Esta semana se conocieron otros dos casos de parricidio:
Uno de ellos concluyó con la sentencia condenatoria de 13 años de prisión que la juez Rosario Altamirano impuso a Moisés Milton Mayorga Reyes, por la muerte de su compañera de vida, Elizabeth Azucena Balladares Picado.
El crimen contra Elizabeth Azucena ocurrió en marzo de este año en la Ciudadela Nicaragua, al sureste de Managua, mientras que el de Graciela Rosaisela se produjo en septiembre del año pasado en Loma Linda, al suroeste de la capital.
El jueves anterior pasó a los tribunales comunes Álvaro Urbina, también acusado de parricidio en perjuicio de su esposa Victoria Pernudi, a la que se asegura había arrastrado por toda la casa mientras la golpeaba salvajemente y la estrellaba contra las paredes.
La víctima vivía con el acusado en Ciudad Sandino, al este de Managua, y murió el lunes en el Hospital “Lenín Fonseca”, cuando tenía 37 semanas de embarazo.