- A pesar de su ceguera, Antonio Vílchez Orozco, practica el deporte del atletismo y conquistó el II lugar en la carrera maratónica centroamericana “La Luz y el Sonido”, realizada en Guatemala, superando a 80 atletas. Ha ganado maratones nacionales y se prepara para participar en un evento similar en Cuba.
Euclides Cerda CaleroCOLABORADOR / LA CONCEPCIÓN, [email protected]
El tesón del joven no vidente Antonio Vílchez Orozco, de 31 años y originario de La Concha, lo ubicó en el II lugar, después de Cuba, en la carrera maratónica centroamericana “La Luz y el Sonido”, realizada recientemente en Guatemala.
Vílchez compitió junto a aproximadamente 80 no videntes y sordomudos de distintos países del istmo, México y Cuba. Ahora se prepara para participar en otro evento de atletismo a realizarse los próximos meses en Cuba, donde participarán unos 500 no videntes y sordomudos de todo el mundo.
DESTACADO EN MARATONES NACIONALES
Pero este no es el primer trofeo de Vílchez, aún entre la oscuridad de su ceguera, ha destacado en las carreras maratónicas de diez kilómetros llamada “Alertón” y realizada en Managua. “Siempre me he llevado el primer lugar, sin mayores dificultades, porque me mantengo en forma”, dijo orgulloso.
Uno de los problemas del atleta es la alimentación, porque debe tener una dieta balanceada, “pero yo no la tengo por falta de dinero”, lamentó.
“Hasta el momento nadie me apoya en la adquisición de los zapatos tanto para mí, como para mi guía… con mucha dificultad los consigo, para practicar y correr en las competencias”, agregó.
CORRE JUNTO A UN GUÍA
El muchacho tiene un guía que corre junto a él. Ambos van enlazados por medio de un cordón amarrado en sus manos y siempre va detrás del guía guardando entre uno y cinco pies de distancia para no obstaculizar el paso, explicó.
Vílchez considera que estaba en condiciones para ganar el primer lugar en la carrera realizada en Guatemala, pero el guía no tenía su misma preparación. “En este tipo de competencia, siempre me acompaña uno de mis hermanos que sale a practicar todo los días conmigo, pero en esta oportunidad no lo llevé, por la misma falta de recursos”, afirmó.
De manera que la falta de apoyo económico es una gran limitante para el no vidente que para ir a Guatemala recibió una ayuda de 20 dólares de viáticos por parte de la organización de No Videntes de Nicaragua.