- Vocero papal dice que Iglesia “entendería” un ataque de EE.UU., pero otros lo desmienten
EFE, AP
ERIVÁN, ARMENIA.- Juan Pablo II visitó ayer la catedral de Etchmiadzin, conocida como “el Vaticano” de Armenia, donde homenajeó a los armenios que dieron su vida por la fe —que llegó a este país hace 1,700 años de la mano de San Gregorio, y donde hizo un nuevo llamado en favor de la unidad de los cristianos.
San Gregorio “el Iluminador”, en el año 301, convirtió al Cristianismo al rey Tiridate, quien ordenó que esta religión pasase a ser oficial en toda la nación por primera vez en la Historia.
La visita se está desarrollando en medio de los vientos de guerra que corren en Asia tras los atentados de EE.UU. y la polémica desatada por unas declaraciones del portavoz vaticano, Joaquín Navarro, en las que dijo que el Vaticano “entendería” el ataque de EE.UU.
Navarro salió ayer al paso de la polémica precisando que sólo se limitó a exponer la “parte” del catecismo en la que se contempla el derecho a la legítima defensa.
“LÍNEA NO CAMBIÓ”
Esas declaraciones fueron consideradas como un “cambio” en la posición de la Iglesia respecto a la crisis, y que contradecían la línea mantenida por el Papa durante este viaje, en el que ha dicho que las controversias no se resuelven con las armas, sino con la negociación y el diálogo.
Las declaraciones del portavoz sorprendieron ayer a destacados miembros del séquito que acompaña al Papa, y un alto prelado muy cercano al Pontífice aseguró que el Vaticano “no ha cambiado de línea”.
Sin embargo, un Cardenal del séquito papal manifestó ayer que el Vaticano está en continuo contacto con las otras iglesias cristianas estadounidenses, y que todas están de acuerdo en que es “inevitable una intervención quirúrgica” contra los terroristas, “a los que hay que parar y bloquear sus acciones”.
“Si no es así, todos acabaremos siendo rehenes de los te-rroristas”, aseguró el purpurado. Han pasado 1,700 años y los armenios han sufrido persecuciones, genocidios y la represión comunista, pero según resaltó ayer el Papa, siempre fueron perseverantes en mantener la fe, “que es la nuestra, la fe en Jesucristo, verdadero Dios”.