Regresa Jordan a los 38 años.

¿Cuánta magia le queda?

Edgard Tijerino M. [email protected] ¿Cuántos años tenía el genio de la Lámpara de Aladino cuando su magia perdió brillo?.. Rumbo a los 39 años, Michael Jordan, el fantasioso jugador de las Mil y Una noches inolvidables en el firmamento de la NBA, regresa al tabloncillo con los hasta ayer inadvertidos, Wizards de Washington. La última […]

Edgard Tijerino M. [email protected]

¿Cuántos años tenía el genio de la Lámpara de Aladino cuando su magia perdió brillo?.. Rumbo a los 39 años, Michael Jordan, el fantasioso jugador de las Mil y Una noches inolvidables en el firmamento de la NBA, regresa al tabloncillo con los hasta ayer inadvertidos, Wizards de Washington.

La última imagen de Jordan hace casi 3 años, fue aquel disparo de antología, digno de una pintura de Rembrant, matador de los Jazz de Utah… El planeta se estremeció frente a la posibilidad de no volver a verlo más, y con su segundo retiro, Jordan volvió a impactarnos dejando a los Bulls desnudos y enclenques después de haber sido por seis temporadas, los todopoderosos de la NBA.

Sin Jordan en escena, Pippen y varios astros del calibre de Karl Malone, comenzaron a desvanecerse… Eso fue aprovechado por el “Monstruo” Shaquille O´Neal de los Lakers, para tomar el trono por asalto sin ser un mago… Al mismo tiempo, acróbatas como Kobe Bryant y Vince Carter, y jugadores de endiablada habilidad como Allen Iverson, se convertían en las figuras dominantes del show.

Pero el baloncesto continuó en la búsqueda infructuosa del próximo Jordan, así como el fútbol ha perseguido por años la aparición de otro Pelé o quizás otro Maradona.

Mentalmente estoy agotado, aunque físicamente me siento grandioso, dijo Jordan en aquella conferencia de prensa en enero del 99… Sin embargo, no sonó como un tipo listo para dejar el juego para siempre… Y las dudas crecieron cuando dijo: “Yo nunca digo nunca”.

No rompió la barrera racial del béisbol como lo hizo Jackie Robinson ni vio esfumarse sus mejores días aferrándose a convicciones políticas y religiosas como Muhammad Alí, pero fue el símbolo de su deporte, el espejo en el cual todos los chavalos querían mirarse, el factor por siempre desequilibrante, el ombligo del espectáculo, el “Moisés” de Miguel Ángel.

Su gracia, su imagen, su carisma, encajaron perfectamente en una era en que el deporte hizo explosión en la Televisión por cable, el Sports Center, los shows radiales, los mercados globales, la información por Internet… La revista “Fortune” estimó en 1998, que el impacto de Jordan en la economía era de 10 billones de dólares.

Phil Jackson dijo que algo impresionante en Jordan, fue su capacidad para modificarse como jugador y mantener su autoridad sobre las nuevas generaciones… Cuando regresó de su primer retiro, ya no era el atleta en ebullición, pero dominó con su inteligencia en un admirable cambio en su estilo… Sus movimientos fueron más económicos, sus explosiones menos frecuentes, aunque su incidencia y su efectividad regresaron a los niveles de asombro.

Regresa, pues, el mejor jugador que se ha visto en el planeta de la NBA, y una pregunta natural es: ¿Cuánta magia le queda?

EL MISMO, IMPOSIBLE

Los expertos coinciden, “no será el mismo”… Es cómodo desembocar en lo obvio. En un deporte que exige tanto desgaste como el baloncesto, la proximidad de los 39 años después de casi tres de retiro, tiene un enorme peso.

¿Recuerdan a Jabbar?.. Y eso que llevó un ritmo continuo, no con dos retiros.

“Me encantaría ganar otro campeonato, pero no estoy pensando en eso. Es muy difícil. Pero, ¡qué hay de ayudar a los chicos, de enseñarles el camino, de contribuir con el juego!”, dijo.

No esperemos que alcance aquellas alturas insospechadas, pero no nos sorprendamos si descubrimos que todavía puede ser un buen jugador… De no ser así, no estuviera tomando el riesgo del retorno.  

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