Gustavo Ortega Campos [email protected]
La gran manzana volvió a empezar de nuevo, once días después las calles de Nueva York están llenas de banderas a media asta, la gente carga con lazos, broches y camisetas con las que pretenden demostrar su patriotismo. Sin embargo, las lágrimas se mantienen húmedas en los rostros de la cosmopolita población de esta ciudad.
La isla de Manhattan está alerta, el dolor de haber perdido su máximo símbolo, sus torres gemelas del World Trade Center es palpable, todos hablan de eso. Solo y mudo está el Empire State, el otrora símbolo de los neoyorquinos, el edificio más alto antes de las torres gemelas. Este edificio de 80 pisos construido a inicios del siglo XX recuperó su liderazgo, pero nadie lo nota.
Las calles están empezando a repletarse, el correr de las miles de personas atestan las avenidas. El imponente Times Square con sus pantallas gigantescas de televisión, mantiene las 24 horas mensajes patrióticos, el God Bless America (Dios bendiga a América) es la frase del momento.
Las noticias se confunden en las impresionantes pantallas, con las cotizaciones no muy recuperadas de la bolsa de valores y los centenares de gigantescos anuncios publicitarios. Cerca de ahí el famoso Broadway, sus teatros, reabrieron sus puertas, Cabaret, Chicago, El Fantasma de la Opera, The Producers, The Lion King, todos saltan luminosos en las marquesinas. Cerca de ahí, con el resguardo de unas 10 cuadras a la redonda, el olor a humo de los camiones y excavadores se observa de largo, el trabajo permanente es la búsqueda de sobrevivientes en los escombros del World Trade Center.
Nadie puede pasar, la Policía y la Guardia Nacional garantizan la salida de ambulancias y resto de vehículos necesarios para las labores, sin embargo decenas de turistas aprovechan para tomarse la histórica fotografía.
Ahí nomás el barrio chino o China Town, los asiáticos no han perdido tiempo: fotografías y camisetas del desastre ya se ofrecen desde los dos hasta los cinco y quizás 10 dólares. Ossama Bin Laden ya aparece en el comercio con el rótulo de “Wanted” (Se busca), si quiere apoyar a la causa, el costo de la camiseta puede ser de hasta 10 dólares.
Nueva York está despertando, no hay duda. Harlem sigue reuniendo en las esquinas a los jóvenes, casi siempre latinos y afroamericanos, las calles del Greenwich Village están repletas de personas que buscan las mejores ofertas en los bares. Y si se necesita hacer las compras más baratas, la 34 Avenida está abierta para todos los gustos. En el otro extremo, la exclusiva Quinta Avenida sigue ofreciendo sus exclusivas marcas, a precios muy poco accesibles. Así está Nueva York, siempre en movimiento pero quizás la tristeza no podrá desaparecer nunca, el temor a la guerra provocó el viernes una multitudinaria marcha de protesta, pero otros gritan a todo pulmón que defenderán su país contra el terrorismo cueste lo que cueste.
Entre tanto, el alcalde de esa ciudad, Rudolph Giuliani, dijo que el número de muertes confirmadas aumentó en 15 y llegó a 276; de las cuales se han reconocido 206. Un total de 6,453 personas están desaparecidas.