- La belleza y colorido de más de 600 mil especies de flores de Nicaragua fueron plasmadas en tres volúmenes que por su contenido e información son considerados los más completos en Latinoamérica
Moisés Martí[email protected]
A Warren Douglas Stevens, actual profesor del Missouri Botanical Garden, le fue encomendado en 1976 la complicada misión de iniciar el más completo y elaborado estudio de la flora de Nicaragua, una tarea que debido al clima de guerra que asolaba al país, a ratos se convirtió en peligrosa.
Pero valió la pena. La belleza y colorido de más de 600 mil especies de flores de Nicaragua quedaron registrados en un estudio titulado “Flora en Nicaragua” que por su contenido e información es considerado el más completo en Latinoamérica y fue presentado al público en una edición restringida que vale la pena adquirir.
“Tuvimos muchas dificultades, ya que era sospechoso que un hombre extranjero anduviera en lugares lejanos de Nicaragua cortando plantas. Vimos a gente con armas con mucha frecuencia. Varias veces caímos presos o estuvimos en medio de tiroteos, pero con suerte ya que no perdimos a nadie”, relató Stevens.
Según Stevens, Nicaragua es una pionera en el campo, ya que en otros países latinoamericanos apenas se encuentran en el proceso de recopilación de muestras.
“El único estudio similar realizado en el hemisferio fue hecho sobre las flores de Jamaica y efectivamente ese era nuestro modelo. Claro que Jamaica tiene como la cuarta parte de las flores de Nicaragua”, destacó.
La edición consta de tres grandes volúmenes que contienen un trabajo que duró 25 años entre la investigación, recolección y clasificación de la flora del país y en el que participaron 175 especialistas en la materia.
“Flora en Nicaragua” fue realizada con el apoyo del Missouri Botanical Garden y estuvo a cargo del doctor Warren Douglas Stevens, quien realizó la búsqueda y recolección de las muestras. De acuerdo al científico Jaime Incer Barquero, cada botánico se encargó de identificar la planta según su familia, para lo cual contaron con el apoyo del Herbario Nacional de la Universidad Centroamericana (UCA).
“La realización de estos inventarios en territorio nicaragüense fue en condiciones difíciles, ya que tocó parte de la guerra y era difícil justificar en medio de un conflicto militar lo que era la botánica y lo importante de recolectar plantas”, aseguró Barquero.
Barquero dijo desconocer el costo para el público de la obra, pero anunció que la próxima semana se tendrá a la venta especialmente para universitarios e investigadores. Sin embargo, se verán pocos ejemplares en el país.
“Se tiraron como 1000 ejemplares pero la mayoría se consumen en los Estados Unidos en los jardines botánicos. Aquí vinieron muy pocos los cuales se van a consumir en Nicaragua principalmente por universitarios y estudiosos”, apuntó.
EL PROCESO DE CLASIFICACIÓN
Según Warren Douglas Stevens, profesor del Missouri Botanical Garden, la labor de identificar y etiquetar científicamente las especies implicó enviarle una muestra a los 175 especialistas participantes del estudio, los cuales estaban disgregados en 23 países.
“El proceso fue etiquetar y poner de dónde venían las muestras de plantas, a qué altura crece, describirla y mandar una copia de la planta al mejor especialista en el mundo de este tipo de planta”, explicó.
“El especialista regresaba la muestra con el nombre científico de la planta y la colocábamos en el herbario nacional. Además, el especialista está a cargo del primer texto del planteamiento sobre dicha planta que está contenido en el libro”, añadió.