Hijalmar Padilla [email protected]
Seis trofeos con casi igual número de posters, en especial relativos a Michael Jordan, que adornan su oficina personal, delatan la simpatía deportiva de Felipe Antonio Gurdián Rocha.
Esto es sólo una pequeña señal de un apego por los deportes que va más allá, si se considera que Gurdián Rocha decidió convertir al béisbol en el desenfreno de su vida.
“Ahora ese es mi vicio, los niños y el béisbol”, dice.
Gurdián Rocha, de 47 años, es el principal tutor del equipo “Farmacia Gurdián”, novenita convertida en toda una institución en el béisbol pinolero de ligas menores.
Desde su fundación hace tres años, “Farmacia Gurdián” ha jugado incesante, mientras impone la ley principalmente en los torneos Café Presto de la Liga Denis Martínez de Managua.
“Podría decir que el culpable de estar de lleno en el béisbol es Julio Montenegro. Por él me metí a este rollo”, dice Gurdián Rocha con visible gozo y orgullo.
Así lo recuerda cuando en 1999 Montenegro lo estimuló para involucrarlo en la promoción y desarrollo de las ligas menores.
“Como he sido un permanente oyente de programas deportivos, Julio Montenegro, que es mi cliente, me dijo: ‘¿Y a usted no le gustaría ayudarme con un equipo?’ Desde entonces no he perdido el interés por apoyar y no me arrepiento de lo que he gastado”, sostiene.
Nativo de El Sauce, León, ex jugador de béisbol y softbol, fanático del Bóer, contador de profesión, padre de dos hijas y un incansable fanático de los mejores programas deportivos, a don Felipe Gurdián, como lo llaman en el ámbito de las pequeñas ligas, será difícil que lo separen de una devoción que parece haber nacido con él.
A FONDO CON FELIPE GURDIáN
¿Por qué el béisbol menor?
“Porque los niños no están viciados. No son exigentes como en las otras ligas superiores. Ellos se ajustan, se conforman con lo que uno puede ayudar”.
¿División entre responsabilidades del negocio y el béisbol?
“Es bastante difícil porque esto quita mucho tiempo. Sin embargo, prácticamente pedí permiso para que me quede libre el sábado. Para mí es un día sagrado, es un día para el béisbol junto a los chavalos”.
Siendo dueño de su negocio, ¿cómo es eso de pedir permiso?
“Es que así se garantiza el apoyo y confianza de la familia y los empleados. Y en eso mi familia no me ha fallado. Tampoco los empleados. Por fortuna tengo dos bellas hijas, Ingrid y Yaoska, que les gusta el béisbol. Siempre me acompañan a los estadios, siempre me respaldan junto a mi yerno, Roberto”.
¿Qué es lo bueno?
“Que aun cuando es un poco menos el respaldo, mi señora (Vicky Guerrero), también me apoya, me cubre con la Farmacia, cuando ando en el béisbol”.
¿Cuál su mayor regocijo?
“Ganar el Nacional Infantil A en Rivas y compartir esa alegría con los niños. Esa vez, que era el año de nuestro debut, jamás me imaginé que al menos sería campeón de la Liga Denis Martínez”.
¿Algún límite en su ayuda y pasión hacía el béisbol?
“Lo mío es indefinido. Voy al 100 por ciento con los chavalos. No tengo medida en apoyarlo con mis hijas, quizás hasta el día que se deje de jugar limpio”.
¿Algo de qué lamentarse?
“Nada. Eso sí me ha incomodado que los padres de familia no le presten apoyo a sus hijos. Tampoco me agrada que domine mucho la mentira, con gente falsificando edades. A mí me gusta el juego limpio”.
No tiene un hijo, ¿qué hubiese pasado sí nace?
“No hubiera dudado en ponerlo a jugar béisbol. De todos modos, ya se lo encargué a mi hija Ingrid, que en los próximos días se casa. A mi futuro nieto vamos a meterlo al béisbol”.
¿Satisfecho?
“No me siento mal pagado por los niños. Ya ellos no me ven como un patrocinador o un manager, me miran como un amigo de confianza, como un padre”.
¿Los que se han destacado?
“Todos los muchachos, pero hay tres que me han convencido, siendo un ejemplo. Ellos son: Fulvio Delgado, que ya está en juvenil; Samuel Meneses y Winston Dávila”.
¿Otros deportes que respalde?
“No soy un acaudalado, pero ayudo en lo que puedo. Por eso, apoyo a un equipito del Barrio René Cisneros y ayudé a un equipo de fútbol en el Barrio San José Oriental. Cuando visito El Sauce, también llevo ayuda, aunque sea cada seis meses o al año”.
¿Lo máximo en su vida?
“Tener una buena esposa, dos excelentes hijas y un próspero negocio. Con el esfuerzo de ellas hemos llegado hasta donde estamos. Nos ha ido bien”.
¿Difícil encontrar a varios Felipe Gurdián en Nicaragua?
“Sí, porque es dificultoso que alguien quiera compartir sus ganancias. Es que no es fácil gastar la plata en algo que no lo beneficia en lo personal”.
¿Y en el caso suyo?
“Tiene que ver el gran espíritu deportivo y la necesidad de compartir el dinero con la juventud en una edad difícil”
Entonces… ¿sigue la ayuda para las ligas menores?
“Lo tienen garantizado porque mi vicio es el béisbol”.
Eso, sin dudas, Felipe Gurdián no lo puede ocultar.
PERFIL
– Nombre: Felipe Antonio Gurdián Rocha
– Edad: 47 años
– Ocupación: Gerente propietario de Farmacia Gurdián
– Hobby: El béisbol
– Personajes: Denis Martínez y Nemesio Porras
– Aspiraciones: Llegar a tener una cadena de empresas farmacéuticas y que uno de los niños de su equipo llegue a las Grandes Ligas
Premio al esfuerzo
Títulos del equipo Farmacia Gurdián (Infantil A)
– Campeón de la Liga Denis Martínez en 1999
– Campeón Departamental de Managua en 1999
– Campeón Nacional Infantil A 1999-2000
– Campeón Centroamericano en un Torneo Internacional en Guatemala 2000
– Campeón de la Liga Denis Martínez 2000