Se calcula que en Managua unas 20,000 familias habitan en zonas de riesgo, ya sea por inundaciones o por actividad sísmica. El alcalde Herty Lewites dijo que en los próximos dos años sólo podrá reubicar a unas 2,500 familias.

Familias podrían ser reubicadas

Alcaldía planea comprar terrenos cerca de residencial Satélite de Asososca Benjamín Blanco [email protected] En los próximos dos años, al menos 2,500 familias que habitan a orillas de los cauces y otros sitios de alto riesgo sísmico serán reubicadas a un nuevo asentamiento, aseguró ayer el alcalde de Managua Herty Lewites. “Estamos tratando de localizar unas […]

  • Alcaldía planea comprar terrenos cerca de residencial Satélite de Asososca

Benjamín Blanco [email protected]

En los próximos dos años, al menos 2,500 familias que habitan a orillas de los cauces y otros sitios de alto riesgo sísmico serán reubicadas a un nuevo asentamiento, aseguró ayer el alcalde de Managua Herty Lewites.

“Estamos tratando de localizar unas tierras de la Alcaldía para venderlas y comprar unas 150 manzanas a una familia que tiene más de cien años de ser dueña de allí. Estarán ubicadas cerca de residencial Satélites de Asososca, entre Managua y Ciudad Sandino”, aseguró el edil.

Lewites dijo que en Managua el total de familias que necesitan ser reubicadas es de unas 20,000, y aunque expresó no contar con recursos para iniciar este traslado aseguró que “vamos a ver de dónde sacamos (dinero), podemos hacer préstamos a bancos a tres o cuatro meses, pero lo importante ahorita es atender la emergencia y ver cómo vienen las lluvias del mes de octubre”, comentó Lewites.

ESTRAGOS EN LA PISTA SUBURBANA

Junto a los estragos causados por las fuertes corrientes regresaron las quejas de los pobladores vecinos a la nueva pista suburbana, a la cual le atribuyen el hecho de que sus viviendas se vean inundadas de lodo cada vez que llueve.

“Aquí el agua es un monstruo, y lo peor es que esos tragantes que tiene la pista resultan demasiado chiquitos. Antes que existiera la pista el agua corría normal, pero ahora el agua no tiene por dónde correr”, opinó Luis García, del barrio Memorial Sandino.

También a los habitantes de Las Colinas del Memorial Sandino las fuertes lluvias les quitaron el sueño, porque temían que si las precipitaciones caían más fuertes sus casas serían arrasadas por la fuerza de las corrientes provenientes del sur de la capital.  

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