- Fue considerado el jugador más valioso del campeonato conseguido por el Ferretti ante los Caciques del Diriangén
Francisco Jarquín SotoESPECIAL PARA LA [email protected]
Sergio Chamorro fue uno de los jugadores, o el más valioso, en el título que conquistó el onceno Walter Ferretti frente a los Caciques del Diriangén, en el pasado Campeonato Nacional de Fútbol de Primera División.
Pero, la forma en que fue tratado por ese club da la impresión de que la historia fue todo lo contrario, según nos decía el guardameta.
Chamorro, junto a la defensa capitalina, fueron los elementos claves para dejar a los diriambinos sin anotaciones después de concluir los tiempos reglamentarios de los dos partidos de la final. Lograron ciento ochenta (180) minutos sin permitirle un solo tanto a la delantera del Diriangén.
La presencia de Chamorro en la portería a la hora de los penales, significó ubicar como favoritos a los rojinegros por la experiencia, estatura y la presión representada por su guardameta sobre los caciques.
Sin embargo, pese a todo eso, no le pagaron un solo mes de salario y no lo incluyeron en la repartición de las ganancias que produjo el último partido de la final, realizado en el Estadio “Cranshaw”.
“El año pasado no recibí ni un solo mes de salario de la temporada y aún así yo seguí jugando, eso a mí no me importa. Pero si uno hace un acuerdo de palabra es para cumplirse, yo cumplí mi parte, ellos no cumplieron la suya, y ni modo” comentó Chamorro muy decepcionado.
El asunto no concluyó ahí: “A eso sumemos que el día que nos coronamos campeones hicieron una fiesta y no me dijeron nada, después hicieron una fiesta en este estadio (Cranshaw) y tampoco me invitaron. Luego repartieron las ganancias de las entradas y tampoco me dieron ni un centavo”, continuó el ahora portero del Real Estelí.
Hasta hoy, Chamorro no se explica el porqué de esa actitud, sin embargo, él se siente satisfecho por haber estado atento por su lado, aunque la otra parte no le pagó absolutamente nada.