- La ciudad no cuenta con alcantarillado sanitario, y el agua de consumo humano no dispone de tratamiento especial
Benjamín Blanco [email protected]
Puerto Cabezas, también conocido como Bilwi, es un municipio de aproximadamente 50,000 habitantes, incluyendo las comunidades. Pertenece a la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN) y se ubica unos 500 kilómetros al noreste de Managua.
La mayor población de este municipio se concentra en la zona urbana, donde habitan unas 35,000 personas en 23 barrios. Sin embargo, el calificativo de “urbana” es quizás un poco exagerado, porque esta ciudad no cuenta con un sistema de aguas negras y alcantarillado, y, además, el agua potable no cuenta con ningún tipo de tratamiento.
La mayoría de las casas de esta ciudad tienen letrinas, y casi todas vierten hacia la calle las aguas provenientes del baño diario y del lavado de ropa y trastos de cocina.
El agua sucia se desplaza por las calles a través de cauces que han sido cavados por la población, y que llegan hasta la costa.
ESCASEZ EN EL VERANO
Aquí el agua es bombeada directamente desde un río llamado Brakira, ubicado al oeste de la ciudad, hasta unas pilas de almacenamiento y de allí es bombeada hacia los barrios. En período de verano, el servicio enfrenta mayores problemas, porque estas fuentes de abastecimiento casi se secan.
En 1983 existían 683 conexiones de agua potable en la ciudad, pero actualmente existen 2,015 usuarios del servicio de agua, que es abastecida por la planta a la población, de las 12 de la noche a las cuatro de la tarde.
Funcionarios de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), manifestaron a LA PRENSA que a inicios de este año, esta empresa utilizaba 24 libras de cloro para garantizar la calidad del agua potable, sin embargo, se ha notado que en los últimos meses hay poca o nula cloración del vital líquido.
“Si el porcentaje de cloro es menor que 60 por ciento, el resultado es deficiente, por lo que recomendamos a Enacal clorar el agua para evitar enfermedades y trastornos estomacales, sobre todo con los niños”, señala una recomendación del Minsa.