Juzgarán en Matagalpa a nica por muerte de esposa tica

Celso Martínez OrozcoCORRESPONSAL/ [email protected] Leonel Antonio Poveda Palacios está a la espera del jurado de conciencia con el que la sociedad decidirá si es culpable o no de la muerte de su esposa, la costarricense Ana Lorena Ledesma Corrales, que falleciera estrangulada en Heredia (Costa Rica), el 8 de mayo de 1993. Leonel Antonio guarda […]

Celso Martínez OrozcoCORRESPONSAL/ [email protected]

Leonel Antonio Poveda Palacios está a la espera del jurado de conciencia con el que la sociedad decidirá si es culpable o no de la muerte de su esposa, la costarricense Ana Lorena Ledesma Corrales, que falleciera estrangulada en Heredia (Costa Rica), el 8 de mayo de 1993.

Leonel Antonio guarda prisión en el Sistema Penitenciario de Waswalí, por sentencia interlocutoria dictada por la Dra. Karla Emilia Sáenz Terán, Juez Primero del Crimen para el Distrito, por lo que hace al delito de parricidio en perjuicio de su esposa.

IDILIO TEMPORAL

La información recabada indica que Leonel Antonio se enamoró de Ana Lorena poco después de haber llegado a Costa Rica, y se casó con ella en una relación que al principio se ofrecía promisoria, hasta que comenzaron los pleitos, concluyendo todo con la violenta muerte de la señora, la tarde del 8 de mayo de 1993.

Los reportes indican que Ana Lorena recibió varios golpes en la cara, en el ojo izquierdo y en diferentes partes del cuerpo, luego fue estrangulada con un calcetín, y su cuerpo quedó escondido debajo de una cama.

PESQUISAS

Al saber que el presunto autor de la muerte de Ana Lorena estaba en Nicaragua, los familiares recurrieron a Relaciones Exteriores y a la Corte Suprema de Justicia, y Róger Francisco, hermano de Ana Lorena, llegó hasta Matagalpa para otorgar un poder especial al Dr. Carlos Baltodano, y que acusara a Leonel Antonio.

Éste es el primer caso que se tramita en un Juzgado de Distrito del Crimen en este departamento, donde el procesado es acusado por cometer un delito fuera del país. Pese a todo, los familiares de la víctima desean que Leonel Antonio sea procesado en Costa Rica.

PRUEBAS Y TESTIGOS

En el expediente rolan pruebas testificales y documentos donde, supuestamente, Poveda acepta haber matado a Ana.

Junto con el cadáver, encontraron dos documentos en los que se lee: “Fue mi única mujer en esta vida”… “La maté porque la amaba, no puedo vivir sin ella, ahora me mato yo, me muero en Potrero. Leo, mi madre, vive en Guachipalín, Escazú, recoja todo lo mío”.

Según los hermanos de la ahora occisa, los problemas comenzaron al llegar los hermanos y la madre de Leonel Antonio, situación que no era del agrado de Ana Lorena, que se fue a vivir a la casa de sus padres, lo que enojó a su esposo.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí