Gustavo Abarca [email protected]
Sobre la carta “Una actitud digna de imitar” publicada el pasado 11 de septiembre, una cosa es ayudar al humilde y al necesitado, y otra es que los que han rayado en la demagogia política y el ultraje económico de Nicaragua, utilicen a alguien que tiene millones de simpatizantes para una campaña política.
El perdón y la razón en este caso son irreconciliables, y me atrevo a decir que podrían hasta empeorar las condiciones de aquéllos a quienes se pone en la picota pública como “cebo” politizante, dizque para mostrar una nueva mentalidad patriótica.