- Aclaran que ni Jorge Mas Canosa ni ningún otro familiar entregó dinero para la campaña de Alemán
Janelys Carrillo y Nidia Ruiz [email protected]
Familiares del empresario norteamericano Ricardo Mas Canosa negaron ayer que ellos o el difunto Jorge Mas Canosa hayan entregado dinero al presidente Arnoldo Alemán, para que financiara su campaña cuando en 1996 era candidato a la Presidencia de la República.
“Ni Jorge Mas Canosa ni ningún miembro de su familia han entregado suma alguna al señor Alemán ni a ningún miembro de su campaña”, consigna un fax enviado desde Estados Unidos a LA PRENSA.
La comunicación también refiere que Jorge Mas Santos, presidente la Fundación Nacional Cubano-Americana que presuntamente desembolsó los 2.5 millones de dólares, “no mantiene relaciones con el señor Ricardo Mas Canosa desde hace más de 16 años”.
Sin embargo, el inversionista cubano-americano reiteró que toda su familia lo apoya, y que demostrará que el dinero fue depositado a nombre de tres testaferros en una compañía panameña formada en 1995, aunque “cuando van al banco no dejan que los testaferros manejen su dinero”.
Sobre las pruebas que presuntamente sindican al Presidente como el responsable del desvío de 2.5 millones de dólares, dijo que no las ha presentado, porque no ha podido traerlas al país por la suspensión de los vuelos desde Estados Unidos.
Asimismo, aseguró que en el trámite de conciliación programado para hoy con el presidente del Partido Liberal Constitucionalista, que lo acusó por injurias y calumnias, no se retractará de sus acusaciones “porque tengo las pruebas y no tengo nada de qué retractarme”.
Expresó que teme por su seguridad porque gente del PLC y su Comité Ejecutivo le han filtrado que pueden tomar acciones físicas en su contra, y por eso está hospedándose fuera de Managua.
ALEMÁN DICE QUE ES UN LIBRO ABIERTO
El presidente Arnoldo Alemán exigió a Ricardo Mas Canosa que pruebe el supuesto desvío de los 2.5 millones de dólares, y enfatizó que él “es un libro abierto”, y que la acusación que aquél le imputa es una solemne calumnia.
“Le pido que demuestre y no se esté prestando a ser instrumento para difamar a una persona que ha querido a Nicaragua”, expuso Alemán, quien mandó a luchar al cubano-americano contra el gobierno de Fidel Castro.