Los candidatos presidenciales están inventando programas económicos que, verdaderamente no convencen a la mayoría de los votantes.
En vez de estar buscando de dónde sacar el dinero lo mejor sería reducir el número de diputados a por lo menos unos 50% y disminuyendo el salario de los que queden en un 50% se podría beneficiar a muchos maestros, médicos, policías, etc.
Además reduciendo los megasalarios de los ministros se podría dar repuesta a la crisis que padecen muchos de nuestros hermanos debido a la pérdida de sus cosechas, al sector café que es el que más divisas genera.
Demuestren señores candidatos que quieren ayudar al pueblo y no simplemente enriquecerse con el dinero ajeno. Recuerden que son elegidos por el pueblo y para servir al pueblo.
Héctor José Blandón Mairena