Edgard Tijerino [email protected]
Yo no soy la excepción, y seguramente, usted tampoco… Por favor, traten de responder a esta interrogante: ¿Hay alguien, sentimentalmente vinculado a lo apasionante que es el béisbol, que en estos momentos de incontrolable agitación, no se sienta atrapado por el Barry-Show?…Tiene que ser un robot.
De frente a la recta final de esta temporada, todos queremos un pedazo de Barry Bonds, pese a la arrogancia que lo ha cobijado a lo largo de toda su carrera… Bonds se está moviendo en el ojo del huracán atrapando el interés de todos, mientras persigue las cifras espectaculares de Sosa y McGwire, trata de saltar sobre Reggie Jackson, y al mismo tiempo, multiplica esfuerzos intentando empujar a los Gigantes hacia los Play Offs.
Bonds debe sentirse como el Ratón Mickey en Disneyworld… Todos quieren verlo batear, tocarlo, tener su autógrafo, tomarse una foto. Uno supone que debe sentirse incómodo por lo que ha sido su manera de ser, apartado, resistente a la prensa, silencioso en la caseta, sin el menor interés en resultar agradable, pavoneándose siempre, dando la impresión de considerarse demasiado grandioso en cualquier sitio.
Pero, ¿Qué importa eso ahora si su show es tan dominante?… ¿Cómo reparar en su vanidad, para muchos repulsiva, si cada uno de sus swings hace del precio de la entrada una ganga?…No hay forma de molestarnos con quien está ofreciendo semejante espectacularidad.
La furia de Bonds estará hoy en el Enron Field de Houston, buscando el jonrón 64… Inicia Bonds un posible viaje hacia las estrellas a lo largo de 18 juegos, 6 con los Astros, 6 con los Dodgers y 6 con San Diego.
No está Barry interesado en la marca de 17 jonrones cerrando la temporada que comparten Babe Ruth y Albert Belle durante septiembres escandalosos…Tampoco necesita los 15 de McGwire en el 98… Bonds ha conectado 6 tumba-cercas en los primeros 9 días del último mes de temporada, y busca 7 más para llegar a los 70, y 8 para establecer una nueva marca…¿Qué tan viable se considera verlo agregar 13 ó 14 jonrones en septiembre?.
Veamos: Barry conectó 11 en abril, 17 en mayo, 11 en junio, 6 en julio y 12 en agosto… Es decir, que en los cinco meses anteriores, sólo una vez fue capaz de 13 o más, lo cual convierte el reto en una gigantesca intriga.
El domingo, apenas por tercera vez en su carrera, y segunda en el transcurso del 2001, Bonds, de 37 años, descargó tres jonrones en un juego… ¿Cuántos más en los próximos 18 juegos?…Un jonrón cada tres partidos, ritmo que se considera razonable, le permitiría llegar a 69.
“No lo veo presionado. Parece estar manejando muy bien su emoción y eso es bueno para él y para el equipo”, le dijo Dusty Baker a Ross Newham del Angeles Times…“Barry ha tenido que convertirse en un buen bateador de bolas malas para poder combatir con el poco material bateable que le ofrece el pitcheo adversario”, apuntó Jason Starks.
Aquí estamos, atrapados por el Barry-Show, solidarios con el formidable artillero olvidando todos sus desplantes, como si estuviéramos esperando un nocáut de Mike Tyson.