Dr. Götz Baron von Houwald, ex embajador alemán en Nicaragua quien falleció recientemente en su país natal.

El embajador Von Houwald

E. Arturo Castro FrenzelBerlín, Alemania Con mucho pesar participo el fallecimiento del Dr. Götz Baron von Houwald, quien fue embajador alemán en Nicaragua por muchos años, oponiéndosele valientemente a “El Chigüín” cuando éste trataba de desviar la ayuda de Alemania a Nicaragua cuando el terremoto del 72. El Dr. von Houwald jugó, además, un papel […]

E. Arturo Castro FrenzelBerlín, Alemania

Con mucho pesar participo el fallecimiento del Dr. Götz Baron von Houwald, quien fue embajador alemán en Nicaragua por muchos años, oponiéndosele valientemente a “El Chigüín” cuando éste trataba de desviar la ayuda de Alemania a Nicaragua cuando el terremoto del 72.

El Dr. von Houwald jugó, además, un papel importantísimo para el reconocimiento de las etnias de la Costa Atlántica y el Norte de Nicaragua, especialmente de los Mayagna.

Él escribió varios libros sobre nuestros indios y hasta un diccionario español misquito, misquito español. Uno de sus libros, por cierto el más importante y amplio, no fue publicado debido al continuo boleo del Banco Central, quien originalmente había prometido su publicación en español.

Yo tuve la dicha de conocer bastante bien al Dr. von Houwald y de admirar su humildad en su casa de habitación en Bonn. Siendo miembro de la nobleza alemana, él menospreciaba los lujos y se dedicaba a sus estudios de etnología. A los 70 años de edad coronó su carrera como doctor en etnología.

Yo fui su huésped durante cinco días que dedicamos a realizar las correcciones y actualizaciones del texto del libro antes señalado, el cual tuve el honor de traducir al español.

Parece que para nada, pues los bancos nicaragüenses se bolearon continuamente al Dr. von Houwald, tal que el pobre erudito anciano ya no logró ver publicada su obra, por lo menos en español. En alemán existe desde hace muchos años. Pero… ¿a quién le importan en Nicaragua los indios?

Son una minoría desapareciente, que para muchos mejor sería que jamás hubiera existido. Una vergüenza, que un extranjero, como lo era este brillante erudito, haya sido quien se interesara por nuestras etnias.

Ahora los que lo conocimos deploramos su partida y nos regocijamos de haberlo conocido. Les participo esto por si acaso consideran de suficiente importancia dar a conocer su fallecimiento a nuestro pueblo nicaragüense, quien en realidad tiene mucho que agradecerle.  

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