Tres más de Bonds

La fiera enfurecida de los Gigantes de San Francisco llega a 63 jonrones Edgard Tijerino M. [email protected] Ahí estaba Barry Bonds en el primer inning frente al pitcheo de Scott Elarton en el parque de Denver, amenazante, iluminado, cargado de energía, con sus músculos crispados, con el conteo en 1-1, buscando su jonrón 61 para […]

  • La fiera enfurecida de los Gigantes de San Francisco llega a 63 jonrones

Edgard Tijerino M. [email protected]

Ahí estaba Barry Bonds en el primer inning frente al pitcheo de Scott Elarton en el parque de Denver, amenazante, iluminado, cargado de energía, con sus músculos crispados, con el conteo en 1-1, buscando su jonrón 61 para abrazarse con Roger Maris… Vino Elarton hacia el plato y fue Bonds con toda su furia sincronizada sobre el lanzamiento… La pelota se elevó describiendo una llamativa parábola y pasó bien alto encima de la pared del jardín central, descendiendo a una distancia de 488 pies. Sólo Mike Piazza y Larry Walker con batazos de 496 y 493 pies, han hecho viajar bolas más lejos en ese estadio.

Quinto inning, Bonds otra vez contra Elarton, ahora con 2 y 2… Una bola rápida, un swing bestial, y una línea escalofriante hacia las tribunas del jardín derecho… Es el número 62, máxima cifra para un zurdo en la historia.

Pero la fiera no se repliega. Tiene algo más que ofrecer y aprovecha la extensión del juego para tomar turno en el inning 11… Después que un jonrón de J.T. Snow ha quebrado el empate a 4, Barry con dos circulando, se coloca contra Todd Belitz, pitcher joven que seguramente se siente frente a una montaña que se inclina hacia él para aplastarlo… Lanza, cierra los ojos y frunce el ceño. Su sospecha es cierta: el tercer jonrón en la tarde, cierra una actuación impactante que lo lleva a 63, permitiéndole advertir a Mark McGwire: tengo 18 juegos pendientes y me faltan 7 “brother”, de manera que trata de mantener tu barba en remojo.

El desborde emocional del 98 desembocando todos los días en escalofríos, puede que no vuelva a repetirse, pero de alguna manera, Barry Bonds nos tiene atrapados a todos en esta recta final del 2001 enfrentando un reto tan titánico como cualquiera de los Trabajos de Hércules: disparar 70 jonrones.

Entre jonroneros dos cifras fueron asombrosas por largos años: 60 y 61… Primero Babe Ruth en 1927 y después, en 1961, Roger Maris con un asterisco… Durante 36 años, esas cifras permanecieron imperturbables frente a las embestidas del viento y el pasar del tiempo, como Bogart frente a los recuerdos de Ingrid Bergman en Casablanca… Hasta que apareció la furia devastadora de los huracanes Mark y Sammy, en 1998, y destrozaron los mitos.

Los 70 jonrones de McGwire que frustraron el esfuerzo de 66 realizados por Sammy Sosa, se convirtieron en la nueva Misión Imposible para tumba-cercas… “Sólo el propio McGwire podría superar esa marca”, apuntó el ganador de Pulitzer Dave Anderson en el New York Times, descartando riesgosamente los ataques que podía ensayar Sosa.

¿Quién podía considerar a Barry Bonds como un candidato?.. El controversial artillero de los Gigantes, tres veces Más Valioso de la Liga Nacional, nunca había llegado a los 50, pero con la construcción del Pacific Bell en San Francisco, su peligrosidad creció y en el 2000, estableció una marca personal de 49 para ser sublíder de Sosa, quien con McGwire fuera del escenario afectado por una lesión en la rodilla, se conformó con 50.

En este 2001, Bonds fue impactante desde antes de concluir el primer mes de temporada, y pronto entró en un ritmo competitivo con McGwire y Sosa del 98… Él ha logrado sostener esa persecución revestida de un intenso dramatismo, y ayer, descargando sus jonrones 61, 62 y 63, alcanzó y superó a Maris, quedando enfocado en los 70 de Big Mac.

En el 98, McGwire había disparado 61 en 144 juegos y Barry lleva 63 en ese mismo trayecto… La clave está en el cierre. Big Mac descargó 5 en los últimos tres juegos asombrando al planeta… ¿Qué nos ofrecerá Bonds?

SOLO SIETE MAS

¿Responderá Bonds a la exigencia de 7 jonrones en 18 juegos?.. Hay mucha presión encima de él, porque no sólo se trata de perseguir la marca, sino de distribuir lo mejor posible su esfuerzo en beneficio de la causa de un equipo que pelea por avanzar a los Play Offs.

McGwire con su equipo terminando a 19 juegos de Houston, no tuvo esa presión mientras atormentaba el pitcheo enemigo con sus 70 jonrones… Bonds, con 557 en su carrera, está a 6 de empatar con Reggie Jackson en la lista de todos los tiempos, llegando a 563.

Se supone que sin alcanzar el extraordinario nivel de rendimiento del 2001, Barry ingresará el próximo año al grupo de bateadores de 600, quizás anticipándose a McGwire si éste no se recupera físicamente.  

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