Janelys Carrillo Barrios [email protected]
Cinco minutos fueron suficientes para que un tribunal de jurados declarara la culpabilidad de Moisés Milton Mayorga Reyes, acusado de parricidio en perjuicio de su esposa Jamileth Azucena Balladares, y de lesiones psicológicas en su hijo de apenas 10 años.
Balladares, que era enfermera del Hospital “La Mascota”, murió a manos de Mayorga Reyes en marzo pasado, cuando éste le propinó cuatro puñaladas en la espalda y una en el rostro, en presencia del menor que previamente había sido testigo de una agria discusión entre ambos.
UNA SEMANA
El jurado del parricida se celebró el jueves y en el término de ocho días o antes, la juez Rosario Altamirano deberá dictar sentencia condenatoria, la que podría ser de hasta 20 años.
Durante la vista pública, el abogado defensor del reo intentó persuadir por todos los medios al jurado, de que su cliente había obrado bajo el influjo del licor que, presuntamente, altera su personalidad, pero el argumento no convenció a los miembros del tribunal, que de manera unánime lo declararon culpable de parricidio.
RECAPITULACION
El crimen de la enfermera ocurrió en una humilde casa de Ciudadela Nicaragua, al sureste de la capital, hasta donde la joven había llegado con su familia en calidad de inquilina.
La procuradora Alba Toruño hizo una amplia exposición de los hechos y convenció al jurado de la intencionalidad con que Mayorga Reyes actuó contra su indefensa mujer, que vivió diez años con él a pesar del salvaje maltrato que recibía.
Lla funcionaria recordó a los presentes que el acusado tomó 50 córdobas que eran de la enfermera para ingerir licor, pese a que no aportaba nada para el hogar.