Noel J. Sacasa Cruz
En el artículo de primera plana de hoy (ayer) titulado “Funcionarios en riña”, se dice en el subtítulo que “El superintendente de Bancos tilda de deshonesto al Presidente del Banco Central”. Esta aseveración se repite en el primer párrafo del artículo, poniendo en mi boca, entre comillas las palabras “deshonesto, malintencionado y desleal”. Luego en el segundo párrafo, me hace decir: “… está respondiendo con comentarios calumniosos”.
Yo nunca me he expresado de esa manera, ni en mi carta al Dr. Ramírez ni en mi conversación telefónica con el periodista Gustavo Ortega. Aunque mi carta al Dr. Ramírez es fuerte, mi actitud hacia él es y ha sido siempre, de respeto.
Quiero dejar sentada mi más enérgica protesta por hacerme aparecer diciendo lo que no he dicho, y solicito que esta carta sea publicada en la misma página en que se publicó el artículo citado.
Respuesta del redactor
Con mucha sorpresa escuché los reclamos del Dr. Noel Sacasa la mañana de ayer, por la vía telefónica, a las declaraciones que me brindó la tarde del jueves acerca de la actuación del presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), doctor Noel Ramírez, respecto del tema del establecimiento de los salarios de las juntas liquidadoras o administradoras de las entidades intervenidas por la institución que él dirige.
Ante sus imputaciones y su rechazo a las declaraciones que me brindara por la vía telefónica, la tarde del jueves, exactamente a las 4:35 p.m. desde el teléfono 2650473, según consta en el registro de mi teléfono celular, debo señalar que ayer por la mañana lo llamé con el ánimo de obtener respuestas acerca de la controversia suscitada por el tratamiento del tema antes señalado, y él se limitó a reclamarme asegurando que lo escrito en LA PRENSA bajo el título “Funcionarios en riña”, nunca lo expresó.
El doctor Sacasa ha avalado en muchas ocasiones el profesionalismo en mi actuar periodístico, el cual inicié en 1995. Hasta ahora, desde mi cargo como editor de Negocios & Economía de LA PRENSA, no he enfrentado ningún reclamo de está índole, ni hacia mi persona ni hacia los colegas de mi equipo; igual récord mantuve durante los tres años y medio en que me desempeñé en el mismo puesto en el diario La Tribuna.
Mi fortaleza radica en la ausencia total de dolos, malas intenciones, y de intereses económicos o políticos, en mis trabajos. Todas las personas que conocen de mi ejercicio profesional, pueden dar fe de mi actuar periodístico, y no se debe esperar que calle cuando alguien trata de empañar mi profesionalismo, el cual he logrado con muchos esfuerzos.
Mantengo mi disposición de continuar con el Dr. Sacasa la relación fuente-periodista que hasta ayer se manejó intachablemente a lo largo de estos años, y quiero suponer que lo que existió de su parte fue un arrepentimiento ante las declaraciones que me brindó.
Gustavo Ortega Campos
Editor Negocios & Economía, LA PRENSA