Por temor a las protestas planeadas por el exilio cubano, los organizadores decidieron finalmente que la fiesta de los Grammy Latinos no se celebrara en la American Airlines Arena de Miami, sino en Los Angeles.
La Academia Nacional de Artes de la Grabación cambió la sede de ciudad, debido a que temían por las protestas de exiliados cubanos ante la actuación de artistas de Cuba.
La decisión, según las autoridades de Miami, privó a la ciudad de obtener ingresos por unos 40 millones de dólares.
En protesta por esta decisión, el matrimonio de Gloria y Emilio Estefan cancelaron su asistencia a la ceremonia de entrega. La cantante de música pop en español no estaba propuesta para este año, pero su esposo, el productor, tiene tres nominaciones.
Por su parte, el “rey cubano” del jazz latino, Chucho Valdés, dijo que está listo para asistir a la entrega de los premios y lamentó el cambio de sede, ya que la música debería ser un lenguaje universal y no mezclarse con la política.